Un estudio que se encargó de investigar la relación que tiene el dormir con el engordar, demostró que los adolescentes que tienen un sueño deficiente tienen una inclinación a engordar, por lo que se advierte un riesgo de obesidad.
Este estudio se realizó mediante una encuesta a estudiantes, de entre los cuales 108 eran hombres y 147 mujeres. Los resultados de la encuesta demostraron que el promedio de sueño que tenían los hombres durante la semana era de 6 horas y 32 minutos, mientras que las mujeres dormían 6 horas y 30 minutos promedio. En los fines de semana las cosas cambiaron un poco, pues se demostró que los hombres dormían 9 horas y 10 minutos, mientras que las mujeres descansaban 9 horas y 22 minutos.
Según los datos y cálculos hechos por los investigadores, el IMC (índice de masa corporal) de los hombres que dormían menos de siete horas en la semana era 3.8 veces más elevado que el de aquellos que descansaban más de siete horas (en los días de semana). En el caso de las mujeres la diferencia fue aún mayor, pues quienes descansaban menos de siete horas en la semana tenían un IMC 4.7 veces mayor que el de aquellas que dormían más de siete horas.
Si bien la conclusión es contundente en torno a que quienes dormían menos de ocho horas presentaban obesidad por lo regular entre hombres adolescentes (asociadas a un IMC más alto), no se consiguió establecer una relación directa entre la duración del sueño y la obesidad en la adolescencia.
La relación entre las horas de sueño y el aumento de peso no pudo probarse del todo, sí se sabe que dormir poco genera efectos colaterales como problemas de concentración, enfermedades recurrentes, aumento del estrés, entre otras cosas. Los incesantes problemas que se aparejan a la falta de sueño también fueron advertidos por la autora de la investigación, Lata Casturi, quien se limito a señalar que el sueño es el alimento del cerebro.
Dormir poco permite comer más
Los adolescentes que duermen menos horas de las que debieran muestran una tendencia a comer más de lo debido, por lo que engordan y se enfrentan a problemas como la hipertensión, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades.
Aun cuando no es posible asegurar que dormir poco hace engordar a los adolescentes, se probó una relación de causalidad entre el sueño y el peso, donde llamó mucho la atención el funcionamiento de dos hormonas en particular, la leptina y grelina.
Es muy interesante tomar en cuenta que mientras menos horas se duermen mayor es el descenso de la hormona llamada “Leptina”, la cual está encargada de informar al cerebro de la sensación de saciedad, mientras que la hormona encargada de estimular el apetito (grelina) comienza a aumentar.
Via sanar.org
Norma de sueño para una mujer moderna
domingo, 28 de julio de 2013
¿Cuántas horas debe descansar el organismo de una mujer?
Las horas de sueño son muy particulares. Sin embargo, los médicos consideran que las mujeres que oscilan entre los 20 y 40 años deben dormir de 7-8 horas en promedio. El sueño puede ser más corto o más largo dependiendo de la temporada del año: se reduce en verano y en invierno y se prolonga durante 1-1,5 horas.
El aire fresco se encuentra en una gran necesidad para el organismo. Un baño con agua tibia no será demasiado bien. Puedes agregar en el agua del baño unas gotas de aceite de lavanda o decocción de manzanilla, tila o menta brandy.
Aquel que enfrenta el problema de conciliar el sueño puede masajear intensamente los gemelos con el chorro de agua caliente. Pero antes de tomar una ducha en realidad no se recomienda, como este procedimiento se considera que es un tono en marcha. Guárdalo para la mañana.
Suelta los pies de los zapatos y las medias antes de ir a la cama y camina descalzo por la habitación durante unos 15-20 min. También es muy recomendable levantar las piernas y mantenerte en esa posición durante un cierto tiempo para permitir la circulación de la sangre.
Siguiendo el consejo de los sabios de Oriente, la mujer moderna puede darse un masaje en los pies humedecidos con aceite vegetal o aceite de vitamina E. Dormir bien también puede ser proporcionada por el cepillo de madera, ya que es una especie de masaje en la cabeza que mejora la circulación de la sangre, se quita el estrés y relaja también.
La razón del mal sueño puede estar vacío o, en el estómago. La ingesta de alimentos por la noche debe renunciar al sueño de 1,5-2 horas. Sustituir el té fuerte o café en la tarde para el té verde o las bebidas calientes como la leche, té de hierbas con menta, grosella negra, frambuesa, arándano rojo, flor de lima o manzana.
Para tener algunos sueños agradables, usted puede poner una bolsa al lado de su almohada rellena con hierbas como la uña de caballo, menta, tomillo, toronjil, lavanda y pétalos de rosa.
La temperatura ideal en el dormitorio es de aproximadamente 65 ° F. Deja al descubierto ventlight por la noche como el sueño es mucho mejor en la habitación bien ventilado. No se ponga los vestidos de noche ajustados o pijamas. La ropa de dormir debe ser todo de las telas naturales.
El color de la ropa de cama es de gran importancia también. La medicina moderna y los diseñadores dan preferencia a los colores beige de oro de diferente intensidad o gama azul. Estos tonos van bien para la decoración interior del dormitorio incluyendo las paredes, alfombras, cortinas y muebles. Si quieres dormir bien, luego añade clara de las imágenes grandes y coloridas en los fondos de pantalla y las cortinas.
Y uno más; muchas personas piensan que una pastilla de sueño te puede proporcionar una noche tranquila. Pero, en verdad, es mucho más sano para cumplir con los procedimientos anteriormente descritos a continuación, que tomar pastillas.
Via infodescanso.com
Técnicas de relajación para evitar el síndrome post-vacacional
jueves, 25 de julio de 2013
El síndrome post-vacaciones se puede reconocer con mucha facilidad. Por lo general, los síntomas suelen ser irritabilidad, tristeza, desesperanza, desinterés, desmotivación, apatía, dificultad de concentración, insomnio, angustia e incluso molestias gástricas. Estos malestares son los efectos secundarios de la reincorporación a la vida cotidiana luego de un periodo de tiempo sin mayores responsabilidades.
Por lo general, el periodo del síndrome post-vacacional dura tres días, aunque en algunos casos se puede extender hasta una semana. Sin embargo, este periodo de transición siempre tiene un final. De todos modos, es recomendable poner en práctica algunas técnicas de relajación para minimizar sus efectos.
La manera más sencilla de prevenir un síndrome post-vacacional es disfrutar al máximo las vacaciones, pero no reincorporarse inmediatamente al trabajo, sobre todo después de un viaje. Es preferible adelantar la llegada unos días para que el cuerpo tenga un periodo en el que pueda acostumbrarse.
Si de todas maneras surge el síndrome post-vacacional, lo recomendable es encontrar una válvula de escape fuera del horario laboral. Esta puede ser un deporte, un hobby, una afición, etc., que haga que el trabajo no sea vuelva una totalidad. En este sentido, el yoga o la lectura son bastante útiles.
Entre las diversas técnicas de relajación, las de respiración y las que sirven para relajar los músculos son ideales. El control adecuado de la respiración es la mejor manera de hacer frente a situaciones difíciles. En estos casos, uno debería observar su respiración hasta encontrar un ritmo y mantenerlo constante y sin sobresaltos.
La inspiración abdominal también es una técnica muy útil. Su objetivo es dirigir el aire inspirado a la parte inferior de los pulmones. Para ello, uno debe situar una de sus manos en el vientre y la otra sobre su estómago. Al respirar, se debería percibir movimiento en la mano situada en el vientre, pero no en la que se encuentra sobre el estómago.
Estas técnicas se complementan muy bien con una alimentación sana, donde se reemplacen las frituras, los alimentos calóricos y los que producen digestiones pesadas por otros más saludables y que garanticen digestiones más ligeras, como los productos sin lactosa, por ejemplo.
Via .blogsinlactosa.es
Cómo relajarse durante una semana de vacaciones
lunes, 22 de julio de 2013
Con la vida de estrés que llevamos, al tomarnos unas vacaciones nos damos cuenta de que en el momento que comenzábamos a relajarnos es justo cuando ha llegado el final de ellas y toca volver a casa. Cuando las vacaciones son largas no hay problema, da tiempo de sobra para desconectar. Pero si sólo contamos con una semana de vacaciones, puede que volvamos con la sensación de no habernos relajado lo suficiente.
Cambiar de aires
Es muy importante aprovechar las vacaciones al máximo para descansar y olvidarnos de nuestras rutinas del día a día, para lo cual es esencial disfrutar del momento, mantener la cabeza ocupada en el presente, en cada minuto que se está disfrutando y no pensar en lo que se dejó en casa ni en lo que vendrá a su vuelta.
Hay muchas personas que aprovechan las vacaciones para hacer todas aquellas tareas en casa que, durante el resto del año, no pueden realizar por falta de tiempo: pequeñas obras en casa, organizar el trastero o los armarios. No es una mala idea hacer esto, pero es importante que al menos una semana de vacaciones sea para descansar y olvidarse de lo cotidiano.
La mejor forma de conseguir esto es salir fuera. Una escapada a la playa, a la montaña o a un pueblo perdido, cualquier sitio que no esté relacionado con el entorno diario, nos servirá para cambiar de aires. Es fundamental que el destino sea de su interés. Viajar a un lugar donde no apetezca demasiado y se haya elegido por compromiso familiar o de amistad, a veces, puede resultar igual de estresante que quedarse en casa.
Desconectar del mundo
Si es posible y durante esa semana de vacaciones, lo ideal es no encender el televisor ni escuchar las noticias por radio, es mejor sustituir éstos por su música prefería o incluso aquellas que incitan a la relajación.
Sustituya la prensa y la conexión a internet por un buen libro que haga volar su imaginación a cualquier parte. Camine o pasee sin prisas, disfrutando del paisaje de su entorno. Aunque viaje a un lugar sencillo y sin grandes zonas de interés turístico, descubrirá que el bienestar del paseo, hará de cualquier sitio un lugar especial y atractivo a su mirada.
Fuente .utilidad.com
Qué diferencias hay entre dormir y descansar
domingo, 21 de julio de 2013
Después de una jornada o jornadas largas de trabajo, llega un momento en el que nuestro cuerpo necesita dormir. Posiblemente, si estamos muy cansados, seremos capaces de dormirnos en cualquier lugar y posición, por ejemplo, una silla o sofá, o en el coche, etc.
Pero, cuando nos despertamos de este sueño, ¿tenemos la sensación de haber descansado?, es decir, ¿descansamos realmente cada vez que dormimos?.
El término descanso se refiere a la regeneración de nuestro cuerpo y organismo. Durante el descanso nuestra columna vertebral, sistema sanguíneo y nervioso o nuestra musculatura, se regenera, reparan y reencuentran su equilibrio natural.
Por ejemplo, podemos dormir muchas horas pero bajo preocupaciones, ruidos o luces molestas que provoquen continuos despertares durante el sueño. Esto provocará un descanso deficiente para nuestro organismo.
Un entorno de descanso adecuado y con las condiciones óptimas, un buen sistema de descanso adecuado a nuestras necesidades individuales y unos buenos hábitos de descanso (horas de acostarse y levantarse, alimentación antes de dormir, etc) optimizarán nuestro descanso respecto a las horas que dediquemos a dormir.
Via dimax.com.es
Pero, cuando nos despertamos de este sueño, ¿tenemos la sensación de haber descansado?, es decir, ¿descansamos realmente cada vez que dormimos?.
El término descanso se refiere a la regeneración de nuestro cuerpo y organismo. Durante el descanso nuestra columna vertebral, sistema sanguíneo y nervioso o nuestra musculatura, se regenera, reparan y reencuentran su equilibrio natural.
Por ejemplo, podemos dormir muchas horas pero bajo preocupaciones, ruidos o luces molestas que provoquen continuos despertares durante el sueño. Esto provocará un descanso deficiente para nuestro organismo.
Un entorno de descanso adecuado y con las condiciones óptimas, un buen sistema de descanso adecuado a nuestras necesidades individuales y unos buenos hábitos de descanso (horas de acostarse y levantarse, alimentación antes de dormir, etc) optimizarán nuestro descanso respecto a las horas que dediquemos a dormir.
Via dimax.com.es
Evitar que las preocupaciones no nos dejen dormir
sábado, 20 de julio de 2013
‘¿Las preocupaciones no te dejan dormir? Estos consejos son para ti.
1. Programa las preocupaciones. “En el mundo ajetreado de hoy, no tenemos tiempo de preocuparnos hasta que apagamos la luz”, dice la doctora Mary Susan Esther, directora del Centro del Sueño de South Park, en Charlotte, Carolina del Norte, y presidenta de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño. “Sin embargo, todos necesitamos un tiempo para preocuparnos”, añade.
La clave es programarlo de forma regular temprano por la tarde, antes de las 8:00 p.m. Siéntate con un montón de tarjetas pequeñas y pregúntate: “¿Qué me preocupa?” Después, escribe una preocupación en cada una de las tarjetas.
Cuando creas que has escrito la última preocupación, ve la primera tarjeta, piensa en la preocupación que describe y enfrenta la realidad. ¿La preocupación tiene que ver con un problema que puedes resolver? Si no es así, rompe la tarjeta. De lo contrario, escribe las posibles acciones que puedes tomar y mete la tarjeta en una caja de preocupaciones. Podrás analizarla en la mañana y decidir qué hacer.
2. Dirígete al baño. Cuando apagues la computadora y programes tu sesión de preocupaciones, un baño caliente antes de dormir no sólo te relajará, sino que ajustará tu temperatura corporal a un punto que le indique al cerebro: “Oye, es hora de dormir”.
3. Esconde los relojes. “Los relojes digitales te echan en cara la hora”, dice Esther. “Es normal despertarse durante la noche, pero si ves la hora en el reloj es probable que aumente tu ansiedad por no poder conciliar el sueño”. Si necesitas un reloj para despertarte en la mañana, voltéalo hacia la pared antes de dormir. Lo escucharás perfectamente.
4. Ten a la mano leche y galletas. La leche contiene triptófano, un inductor del sueño, pero necesitas carbohidratos para que llegue al cerebro. A la doctora Esther le parecen bien las galletas dulces (bajas en grasa, por supuesto) como carbohidratos, pero puedes sustituirlas por galletas saladas. También hay complementos de triptófano en el supermercado, pero ni la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ni Esther los recomiendan; aún se está analizando su seguridad.
Hay otros alimentos o infusiones que puedes tomar por la noche para descansar mejor, como almendras, tila, valeriana…
’5. Olvida el alcohol. “A veces, las personas con insomnio toman una o dos copas para poder dormir”, dice la doctora Esther. El alcohol acorta el tiempo para conciliar el sueño, pero en realidad provoca más excitación cuando tu cuerpo lo metaboliza. El resultado es que acorta el sueño. “Tomar una copa de vino en la cena está bien”, añade. “Pero tomar una copa después puede afectar el sueño”.
6. Trátate como un niño. Crea una rutina tranquilizadora para después del baño y para antes de acostarte, dice Esther. Lee un poco, escucha música suave… cualquier cosa que te haga sentir relajada. “Solemos cuidar a todos antes que a nosotros”, dice Esther. “Eso tiene que cambiar”.
7. Evita esos pensamientos. Cuando te acuestes, deja de preocuparte, sobre todo por conciliar el sueño. Hay un truco llamado “detener los pensamientos”, que funciona de maravilla, dice la doctora Esther. “Si descubres que estás pensando en el día siguiente y diciendo: “Mañana va a ser un mal día porque jamás me voy a poder dormir”, detente y di: “No debo pensar eso. Ya me ha pasado antes. Si no logro dormir, me levantaré y hojearé una revista, ¡pero NO voy a concentrarme en esto!” Suena simple, pero una vez que lo intentes, ¡verás que funciona!
8. Programa tu horario de sueño. “Apégate a él los siete días de la semana”, dice la doctora Esther. Abrir los ojos todas las mañanas a la misma hora desencadena una serie de sustancias químicas que, al transcurrir el día, le dicen a tu cuerpo cuándo debe dormir.
Recordar siempre que todo esto no sirve de nada si el colchón en el que dormimos no es el adecuado.
Via icolchones.com
Aprender a descansar es fundamental para vivir mejor
viernes, 19 de julio de 2013
El insomnio es un problema que afecta cada vez a personas de grupos más diversos, incluso en edad infantil, y aunque las causas pueden ser muchas y muy variadas existen unas recomendaciones comunes para lograr una higiene del sueño apropiada que facilite alcanzar las condiciones necesarias para facilitar un descanso adecuado y para evitar las consecuencias que el insomnio tiene para nuestra salud como falta de memoria, falta de atención con el consiguiente riesgo de sufrir accidentes, bajo rendimiento físico y mental, etc.
Nuestras recomendaciones, algunas de ellas obvias y otras no tanto, para una correcta higiene del sueño son:
Evitar consumir excitantes como el tabaco y el alcohol durante el periodo de tiempo que precede al momento de acostarse.
El cuerpo descansará mejor si no tiene que estar ocupado en hacer la digestión por lo que sería recomendable espaciar el momento de la cena del de irse a la cama y cuando no sea posible evitar consumir productos que no sean fácilmente digeribles.
Habréis oído alguna vez la expresión “el ser humano es animal de costumbres” medio en broma pues bien, es cierto, si creamos rutinas nuestro cerebro las asumirá y preparará a nuestro organismo para llevarlas a cabo. Por este motivo es muy recomendable hacer siempre lo mismo antes de irse a dormir para que nuestro cerebro asuma que ha llegado el momento de dar la orden de relajarse al resto de nuestro cuerpo.
El dormitorio debe asociarse con el descanso por lo que no es aconsejable ver la TV, leer, etc. en la cama.
El ejercicio físico genera endorfinas que activan nuestro cuerpo y nuestra mente por lo que se debe evitar antes de dormir.
Conviene iniciar el proceso de preparación para el momento de irse a dormir sin preocupaciones así que si tienes algo rondándote la cabeza que temas olvidar escríbelo en un papel, ponte las notas y alarmas necesarias para el día siguiente, etc. En definitiva, se trata de dejar todo preparado para que nuestra cabeza no esté centrada en nada más que en relajarse y descansar. Esto incluye evitar el uso del teléfono y otros dispositivos móviles antes de irnos a dormir.
Hay estudios que recomiendan apagar el WIFI y no tener cerca ningún dispositivo conectado a la red en el entorno del descanso por las ondas que emiten y que afectan a nuestro descanso sin que nos demos cuenta.
Por último debemos cuidar el entorno del descanso, conviene para ello mantener la habitación recogida y ventilada. En el momento de irnos a dormir debemos lograr un ambiente de oscuridad y silencio evitando temperaturas extremas.
Uno de los factores principales para descansar correctamente es elegir el colchón apropiado y aunque realizar su mantenimiento adecuadamente (por ejemplo, girar regularmente los colchones) nos ayudará a conservar su firmeza y uniformidad más tiempo, no debemos olvidar que la vida útil de un colchón oscila entre 7 y 10 años dependiendo de sus características y es muy importante no utilizarlo pasado ese momento ya que no estará en condiciones de cuidar nuestra espalda y dar soporte a nuestro descanso.
La mejor manera de acertar en una decisión tan importante como la elección del colchón que nos cuidará durante tanto tiempo y que, por lo tanto, repercutirá tanto en nuestro día a día, es dejarse aconsejar por un asesor
Via .dormitienda.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
