La tecnología produce insomnio

sábado, 31 de agosto de 2013
Nuevos estudios indican que la tecnología puede ser un gran responsable.

Como bien conocemos, uno de los trastornos del sueño más comunes es el insomnio causado por la ansiedad, problemas cotidianos sin resolver y malos hábitos en las horas previas al sueño, gracias a esto, el organismo no es capaz de alcanzar una relajación que permita conciliar el sueño y traer repercusiones a nuestra vida diaria como el mal humor, bajo rendimiento y problemas de salud.

La tecnología cada vez está más presente en nuestras vidas, incluido el sueño, lo que ha generado que el uso de los teléfonos, tabletas y computadoras en horas previas a dormir, se convierten en un detonador más de este trastorno.

Basta con observar un poco la rutina antes de dormir, si tienes niños pequeños, usualmente piden permiso para utilizar la consola de videojuegos un rato más por la noche, seguramente verificas tu teléfono por si llegó un nuevo correo o hay alguna mención en tu red social favorita, al finalizar lo pones cerca de tu mano o bajo la almohada y en lo que intentas conciliar el sueño, recuerdas que no configuraste la alarma a tiempo, vuelves a tomar el teléfono y verificas nuevamente todo lo anterior, esto es un vicio que comienza a reflejarse en las horas de descanso.

El suenño y el descanso

Todos conocemos que nuestro cuerpo posee un reloj interno el cual se encarga de regular que nos dé sueño por la noche, la sensación de hambre y cosas que se asocian con la buena salud. La melatonina es la hormona que fomenta el sueño y está ligada a ciclos, el funcionamiento correcto depende de la cantidad de luz, nuestro cuerpo sabe que es hora de dormir cuando el ambiente se oscurece, pero este proceso se ve interrumpido por la luz que emiten la pantallas de teléfonos, tablets e incluso la televisión, eso puede interrumpir la liberación de la hormona, lo cual como consecuencia provocará cambios en el ritmo cardiaco y la dificultad para conciliar el sueño y el descanso.

Lso hábitos

Con tan solo un cambio en tus acciones puedes lograr un mejor descanso y sobre todo una buena salud.

- Establece una rutina en la que todos los días te acuestes y te levantes a la misma hora.

- Desconecta tu computadora, teléfono o televisión al menos una hora antes de acostarte.

- Relájate, toma un baño, lee un libro, etcétera, de esta manera puedes prepararte y dar una señal a tu cuerpo para que pueda prepararse para entrar en un estado de reposo.

- Un foco con luz tenue puede ser una buena compañera en tu habitación para la relajación.

- Libera tu lugar de descanso de la tecnología.

- Evita elementos “activadores” como hacer ejercicio físico, las bebidas, o comidas muy pesadas, esto con la finalidad de procurar un buen descanso.

- No alteres tu sueño con medicinas de ningún tipo. Si has probado todos los métodos mencionados y sigues teniendo problemas, acude a un médico especialista del sueño.

Via eltribuno.info

Soluciones cuando el ruido no nos deja dormir

El motor de una máquina de aire acondicionado, un grifo del baño comienza a gotear, percibes una vibración no intensa pero constante que no sabes de donde procede o la persona con la que compartes la habitación ronca. Puede que todos hayamos padecido un ruido que no nos ha dejado dormir más de una vez. Un día te acuestas cansado, deseando desconectar y relajarte, y comienzas a escuchar a tus vecinos hablar…continúan y continúan, el ruido de unos tacones, risas… hasta descubrir que tienen una reunión nocturna.

Ruidos, conversaciones, música, vibraciones, sonidos inesperados que te sorprenden, se incorporarán a tu silencio y no te dejan dormir. Puede que algunos hayan estado presentes todo el día, pero el silencio de la noche hace que los ruidos que no se llegan a percibir durante la jornada debido al ruido ambiental o contaminación acústica, alcancen una gran intensidad a partir de ciertas horas. Es el caso de pequeños motores, turbinas, electrodomésticos, vibraciones o goteos. Sonidos que pueden llegar a convertirse en el centro de nuestra atención y no nos permiten descansar.

Existen diferentes grado de sensibilidad frente al ruido, algunas personas, acontezca lo que acontezca duermen sin problema, y otras que necesitan silencio absoluto para hacerlo. Estas últimas suelen tener una percepción muy sensible, captando el más mínimo sonido, y pudiendo llegar a obsesionarse con ello. Lo que es indiscutible, es que con independencia del grado de sensibilidad que tengamos, lo ideal es dormir en un entorno agradable sin nada que lo altere.

A veces no es fácil hallar la causa de un ruido, pudiendo percibir sus efecto pero no la procedencia, como cuando se trata de problemas de infraestructura de edificios o mala insonorización. Una buena solución es preguntar a la gente cercana al lugar, puesto que ellos nos pueden dar la pista para situar la clave del problema. Otros ruidos pueden ser llevados a cabo por vecinos y pueden verse acrecentados por la mala calidad de la estructura del edificio.
Algunos datos

Después de Japón, España es el segundo país más ruidoso del mundo. Las legislaciones europeas establecen que 65 decibelios diurnos y 55 decibelios durante la noche son los límites aceptables para el ruido. Pero no solo una medida objetiva es la que indica el daño que puede producir un ruido, sino también otros factores relacionados con la situación y el contexto particular de cada circunstancia e individuo.

El ruido molesta, desequilibra, desasosiega, y es perjudicial para la salud, provoca sensación de malestar, de disgusto, incomodidad, impotencia, sentirse insatisfechos, irritados, indefensos e incluso ansiosos y agresivos. Es un agente estresante que dificulta conciliar el sueño y produce pérdida en la calidad de éste, además de interrumpirlo.

Los sonidos inesperados, bruscos e irregulares se convierten generalmente en algo indeseable, pero suelen ser accidentales y transitorios. Más molestos pueden llegar a ser, los ruidos de baja frecuencia como los de turbinas, pequeños motores, electrodomésticos, aires acondicionados…, que afecta de diferentes maneras y suelen aparecer con la intención de quedarse.

Soluciones

La solución más inminente es utilizar tapones para los oídos. Existen gran variedad: cera, plástico, gomaespuma… estos últimos son los más recomendables por su adaptabilidad y suavidad. Pero se trata de un recurso transitorio; ya que su utilización puede evitar estar receptivos a cualquier cuestión que requiera nuestra atención (como una emergencia). Además no hay que olvidar que existen pequeñas vibraciones que no se puede evitar ni con tapones, ya que se transmiten de la estructura del edificio a nuestro organismo.

Lo más racional es averiguar su procedencia y pedir con educación el cese del mismo, bien al vecino si es el caso, o a la persona que lo promueva. Intentado buscar solución llegando a un acuerdo. A veces se trata de un motivo sin importancia que a la persona que lo originó no le molesta subsanar, pero otras requiere trasladar máquinas o instalaciones, dando lugar a poner en juego la buena voluntad de los individuos. Lo normal es encontrar personas que entiendan nuestra situación. En todos los casos, además de la actitud, también influye la propia estructura del edificio, pues cuanta mejor aisladas estén las paredes, menos molestarán estos ruidos.

Cuando se trata de ruidos por instrumentos, música o comportamientos, lo mejor es llegar a un acuerdo en cuanto a horarios. Cuando se trata de obras existe un horario permitido, de 10 a 14 horas y de 16 a 20 horas de lunes a viernes. Los sábados entre las 10 y las 14 horas, por lo que estos no deben nunca manifestarse durante la noche.

Si la situación persiste se debe hablar con el presidente de la comunidad de vecinos porque muchas veces cuando existen este tipo de problemas, otros están pasando por lo mismo y el apoyo de unos a otros ayuda a poner mejor y más rápida solución al problema.

Si pese a todo, el inconveniente continúa, será momento de llamar a la policía e interponer una denuncia. En este caso el ayuntamiento mandará a una tercera persona para que mida los decibelios para saber sí estos superan los máximos permitidos.

Pero antes de llegar a esta solución se debe analizar la situación con objetividad, teniendo en cuenta que vivir en una comunidad de vecinos conlleva una serie de ruidos inevitables. Buscar una solución para los realmente molestos puede ser más o menos complicado, según el tipo de problema que tengáis.

Via vitonica.com

Hábitos saludables para dormir mejor y evitar accidentes

sábado, 24 de agosto de 2013
Seguir unas pautas sencillas ayuda a minimizar los efectos de los trastornos respiratorios del sueño, entre los que se encuentra el insomnio y la somnolencia diurna. Aquí una recomendaciones de los expertos

Cuando se duerme, las pausas respiratorias recurrentes, de 10 segundos de duración y una decena por hora, se conocen como Síndrome de Apnea Hipopnea del Sueño (SAHS). Es un trastorno de la respiración que ocasiona insomnio y excesiva somnolencia diurna. La sufre entre 4-6 % de los hombres y entre 2-4 % de las mujeres.

“Los síntomas nocturnos más evidentes son los ronquidos, apneas perceptibles por la pareja de la persona enferma, sudoración, despertares con sensación de asfixia...”, enumera la doctora Alicia Pérez, neumóloga responsable del área respiratoria de la Unidad del Sueño del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. “Durante el día, sueño excesivo en horario laboral, cansancio crónico, dolor de cabeza, irritabilidad, situaciones de depresión y disminución del apetito sexual”.
Recomendaciones de los expertos

Para evitar las consecuencias de este trastorno del sueño, como fatiga, hipertensión, diabetes e incluso accidentes de tráfico o laborales ocasionados por la somnolencia, especialistas del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria aconsejan:

-Tener hábitos alimenticios saludables: la obesidad es el principal factor de riesgo para padecer SAHS.

-En caso de padecer los síntomas, acudir al médico. En la infancia, el SAHS puede ser ocasionado también por hipertrofia amigdalar (fundamentalmente en niños) o alteraciones craneofaciales.

-No consumir tabaco ni alcohol, sobre todo durante la noche.

-No dormir boca arriba.
Es preferible buscar una posición de lado.

-En caso de padecer apnea del sueño, consultar con el especialista para ver la posibilidad de utilizar mascarillas nasales (conocidas como dispositivos CPAP), que provee un mayor flujo de aire y oxígeno, e impiden el cierre de las vías aéreas al dormir.

Con estas recomendaciones el paciente reducirá los despertares nocturnos y la somnolencia diurna, mejorará el ánimo y el humor y disminuirá el riesgo de hipertensión y problemas cardiacos.

Via lavozdigital.es

La importancia del descanso

viernes, 23 de agosto de 2013
El ritmo de vida que llevamos actualmente es frenético, no paramos ni un segundo, lo que supone un cansancio físico e intelectual, levantarse temprano?. ir al trabajo..dejar a los niños en el colegio?esforzarse en el trabajo?comer rápido e intentar evitar comida basura? el obligado gimnasio?¡¡basta¡¡. Todo esto en mayor o menor grado nos crea un nivel de ansiedad y un agotamiento físico que no es nada saludable para nuestro cuerpo y que podríamos definir como estrés.

Seguro que todo el mundo ha oído hablar del estrés pero seguro que no tienen claro su significado." El estrés es sinónimo de cambio", cualquier cambio en nuestras vidas es causante de estrés, ya sea el cambio bueno o malo, estrés físico, estrés emocional, estrés ambiental. Son un conjunto de presiones que poco a poco nos van ahogando y nos van mermando los niveles de energía de nuestro cuerpo originando cambios en los sistemas de nuestro medio interno siendo este el origen de diversos males que actualmente sufrimos.

Nos afecta al cerebro, provocando fatiga, dolores de cabeza, llanto, depresiones, ataques de angustia, insomnio.

Nos afecta al aparato gastro-intestinal, provocando úlceras, cólicos, diarreas, colitis. Afecta al sistema cardio-vascular, subiendo nuestra tensión arterial, provocándonos palpitaciones, infartos.

También afecta a nuestro sistema inmunológico bajando nuestras defensas naturales y facilitando la entrada en nuestro cuerpo de gérmenes patógenos y subiendo la incidencia de infección.

La importancia del descansoTodo esto nos debe hacer pensar en un remedio y en una cura para luchar contra este nivel de vida de marchas forzadas. Pues bien, en el descanso y la relajación encontramos un remedio eficaz para luchar contra el estrés y el cansancio de la vida diaria.

La mayoría de las veces no le damos importancia a "desconectar" un rato y tomarnos un tiempo para nosotros mismos pero tenemos que darnos cuenta que el descanso es tan necesario para nuestra salud como alimentarse o respirar.

Tenemos que descansar lo suficiente y que el descanso sea de buena calidad, existen diversas técnicas de relajación dentro de las que se incluyen técnicas de respiración para una buena llegada de oxígeno al cerebro, descansar en un lugar sin contaminación acústica ni visual, técnicas para dejar la mente en blanco y echar fuera nuestras preocupaciones, buscar actividades que nos reporten salud y bienestar y para todo esto es necesario sacar un poco de tiempo en el día y así poder reponer cuerpo y mente.

La relajación y el descanso bajaran tu tensión arterial, mejoraran tu humor y te hará sentir mejor con todo lo que eso conlleva.

Resérvate un tiempo en el día para ti, descansa en un ambiente tranquilo, duerme lo necesario y en un colchón de calidad, todo esto hazlo para recuperarte de tu ritmo diario, hazlo por ti, hazlo por tu salud

Via santalucia.es

Descanso deficitario y obesidad

miércoles, 14 de agosto de 2013
Descansar de forma inadecuada, tanto por cantidad como por calidad, y sin un horario estable puede alterar nuestro metabolismo, llegando a afectar a nuestros hábitos alimenticios y a nuestro peso.

Esta es la conclusión a la que han llegado diversos investigadores a nivel mundial, coordinados por el Dr. Orfeu M. Buxton, de la Universidad de Harvard y que ha sido publicada el 11 de Abril en la revista Science Translational Medicine.

La investigación ha sido llevada a cabo mediante la elaboración de un experimento con voluntarios a los que, durante unas 5 semanas, se les ha sometido a privación y a variación de hábitos del sueño, simulando jornadas de 28 horas (4 de jet-lag), en las que únicamente dormían 5,6 horas.

La investigación demuestra una alteración del metabolismo y una variación en la secreción de diversas hormonas, como la insulina.

Todos estos cambios indujeron a los voluntarios a tener más hambre, a variar su gustos alimenticios, decantándose por alimentos más calóricos y a que su metabolismo redujera su capacidad para quemar calorías.

Además, el déficit de insulina, merma la capacidad de nuestro organismo para procesar y controlar el nivel de glucosa en sangre, elevando el riesgo de padecer diabetes.

Por tanto, es fácil entender que una persona con malos hábitos alimenticios o una dieta inadecuada, con una vida sedentaria o de actividad física nula que, además, tiene problemas para descansar, bien sea por la cantidad de horas que dedica o por la calidad de su sueño, tenga una mayor predisposición a la obesidad o a padecer diabetes.

Via dimax.com.es

Dormir sin preocupaciones

domingo, 11 de agosto de 2013
‘La mayoría de los adultos se van a la cama con la mente puesta en otro lado, pensando en las cosas que tienen que hacer al día siguiente, en los problemas que tienen tanto en el trabajo como en la familia, o simplemente porque atraviesan una etapa difícil en sus vidas.

¿Cuál es tu caso? Piensa en este momento cuáles son tus preocupaciones y cuál de ellas por fin saldrá de tu mente hoy mismo. En este momento si estás leyendo este artículo es porque tienes problemas para dormir, sin embargo y para que te asombres, pensar que te vas a acostar a dormir y que no podrás hacerlo es el problema número uno de la mayoría de las personas que tienen insomnio.

El primer paso para dormir bien es tener un buen colchón de alta gama adecuado a la persona, acompañado por la almohada y la base que refuercen su eficacia. Buscamos un descanso reparador nocturno que repercuta positivamente en la salud.

Si aún así no podemos dormir hay que buscar las causas y en la mayoría de los casos suelen ser las preocupaciones diarias, la ansiedad…

‘La realidad es que no poder dormir por las preocupaciones es quizás una de las enfermedades modernas que afecta a más personas en el mundo hoy en día. La tecnología, la Internet, el reloj junto a la cama y la obsesión por levantarse temprano pueden ser parte de los obstáculos que te impidan dormir. Sin embargo, he aquí algunos consejos que pueden hacer que tu calidad de vida mejore con un sueño tranquilo y reparador.

¿Qué debo hacer para por fin conciliar el sueño y tener un descanso reparador?
1. Deja de pensar que no podrás dormir

2. No hagas ejercicio al menos dos horas antes de dormir

3. No tomes más de una taza de café al día o evita las bebidas con cafeína por la noche

4. Come ligeramente por la noche

5. Si te gusta el alcohol, tomarlo puede resultar contraproducente para tus horas de sueño

6. No pienses en lo que tienes que hacer al día siguiente

7. Si tienes una situación difícil en tu vida no la lleves a la cama a la hora de dormir, aunque resulte complicado evitarlo

8. Si puedes tomar leche, toma un poco de leche tibia antes de dormir, ayudará a conciliar el sueño.

Es importante llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio a diario para dormir mejor.

‘Inténtalo, duerme sin preocupaciones y tu vida tendrá mejor calidad en todo sentido. Por otro lado, piensa que debe haber un balance en tu vida emocional, laboral, familiar y de pareja para que el insomnio no pueda llegar a instalarse en tu mente y en tu vida, ya que será muy difícil de erradicar. Piensa que si duermes con preocupaciones aumentará tu nivel de ansiedad, se descontrolarán los nervios, comerás de más y podrías engordar en esas horas sin sueño, además hasta pueden llegar nuevas enfermedades.

Si no puedes conciliar el sueño debes de saber que esto es algo grave y debes analizar por qué no puedes dormir. Intenta tomar alguno de estos consejos para dormir bien, sonríele a la vida, vive cada día con intensidad, reacciona con cada situación y déjala donde debe estar y finalmente no te lleves los problemas a la cama. La cama se hizo para descansar. Compara un día precedido por una noche de buen sueño con uno de mal dormir, ¡vale la pena luchar por una buena noche de descanso!.

Via icolchones.com

Hábitos del sueño y descanso

viernes, 9 de agosto de 2013
A pesar de algunas diferencias individuales y que habitualmente las horas necesarias de sueño parecen reducirse a medida que aumenta la edad, en general se considera que las personas en edad adulta deberían dormir entre siete y ocho horas cada noche.

En realidad, parece que al aumentar la edad no se reducen las horas necesarias de sueño; sino que lo que cambia son los patrones del sueño; así, las personas ancianas suelen dormir menos durante las noches, pero requieren de la intervención de cortas siestas durante el día. Así, la cantidad total de sueño es el mismo, pero no así lo es la distribución horaria.

Las personas que durante el día se sienten activas y no sufren de sensación de sueño, se considera que han dormido las horas suficientes. En general se considera que las personas que sufren de insomnio no son capaces de mantenerse activas y vigiles con normalidad durante el día.

El insomnio puede estar causado por múltiples circunstancias, algunas de las cuales requieren de tratamiento médico o psicológico. A menudo la aparición del insomnio coincide con una circunstancia vital determinada, pero en muchas ocasiones el factor desencadenante permanece sin detectarse o es la suma de varios factores que no llegan a ser dilucidados con seguridad.

Sin embargo, algunas circunstancias hábitos adquiridos en relación con el sueño pueden ayudar o entorpecer el desarrollo de un descanso nocturno satisfactorio. Así, se consideran algunas prácticas o costumbres que pueden ayudar o perjudicar a la calidad del sueño nocturno.

Los principales hábitos recomendables para mantener un descanso nocturno satisfactorio son:

    La regularidad en las horas de acostarse y levantarse: de este modo, el cuerpo adaptará sus ciclos diarios a una agenda diaria que dará estabilidad y regularidad a las horas de sueño.

    Desarrollar unas rutinas antes de acostarse: hacer las mismas actividades como preámbulo a irse a dormir avisa y ayuda al organismo para comenzar los procesos que llevarán al sueño.

    No realizar actividades físicas de importancia en las últimas horas de la noche: ejercicios físicos como gimnasia o deportes no deberían realizarse poco tiempo antes de acostarse.

    No ingerir excitantes ni alimentos que puedan interferir con el sueño: tabaco, bebidas con cafeína no deberían consumirse en períodos cercanos a la hora de dormir.

    De igual modo, separar las comidas principales de las horas de sueño, para no intentar ir a la cama mientras aún se está llevando a cabo la digestión.

    Utilizar, en lo posible, la habitación dormitorio casi únicamente para el sueño, no para leer, estudiar ni comer: así, el reflejo del cerebro asociará la habitación con el descanso y al entrar en el dormitorio los procesos cerebrales del sueño comenzarán a prepararse.

    Mantener el dormitorio oscuro y en silencio, con la cama cómoda y a temperatura confortable.

    En caso de no poder dormir en los primeros minutos, no realizar ninguna actividad que pueda causar desvelo, ni inquietarse: mantener una posición cómoda y relejada, los ojos cerrados y en silencio. Generalmente el sueño comenzará en breve período de tiempo.

La higiene del sueño puede que no corrija un problema de insomnio establecido, pero sí puede mejorar las condiciones para que éste no aparezca o mejore de modo substancial con un tratamiento menos intenso.

Via .mapfre.com