Claves para mejorar la calidad del sueño en mayores

viernes, 13 de marzo de 2015
   Irse a la cama a la misma hora todas las noches, levantarse en el mismo horario y con la luz solar y realizar ejercicio suave entre 20 y 30 minutos al día, son algunas de las claves aportadas por Atenzia, con motivo del Día Mundial del Sueño, este viernes, para mejorar la calidad del sueño entre la población mayor.    Y es que, no dormir lo suficiente es considerado una epidemia por la Organización

Mundial de la Salud (OMS) ya que afecta al rendimiento y bienestar. La falta de sueño puede provocar, además de dolencias físicas, estrés, agotamiento, problemas de memoria o alteraciones del comportamiento.

   Además, estas afecciones se agudizan más en las personas mayores y, por lo general, la calidad de su sueño de los mayores no es menor que los adultos sino diferente. En concreto, en esta población la duración del sueño nocturno disminuye, es más fragmentado, se tiende a las siestas diurnas o a 'cabezadas múltiples durante el día' y disminuye la cantidad de sueño respecto al tiempo en la cama. Así, es muy común que una persona sana de 70 años, se despierte varias veces durante la noche.

   Ante esto, Atenzia ha recomendado que, además de las pautas mencionadas anteriormente, los mayores eviten tomar alcohol y bebidas excitantes antes de dormir porque les puede causar sudores, dolores de cabeza y sueños intensos; no se vayan a la cama hambrientos, aunque deben evitar las cenas abundantes; no pensar en problemas durante la noche; evitar mirar el reloj; revisar si las siestas ayudan en el rendimiento diario o provocan insomnio y actuar en consecuencia; y tener una ventilación e higiene adecuada en la habitación.

   Además es importante tener una rutina de relajación antes de ir a la cama: baños de agua caliente, lectura, estiramientos, ejercicios de respiración y para destensar el cuerpo.

   Para conseguir relajarse es necesario practicar estos ejercicios con regularidad, unos diez minutos al día, centrándose en las sensaciones y no en los pensamientos, en un ambiente sin ruido y en una postura cómoda, obteniendo de forma progresiva una mejora de calidad de sueño y con ello despertarse cada día con mayor energía.

Via infosalus.com

Por qué dormir es bueno para nuestra salud

miércoles, 11 de marzo de 2015
No solamente importa la cantidad de tiempo que pasamos durmiendo, también es importante la calidad del sueño. Cuando el sueño es interrumpido o acortado, puede que no hayamos pasado suficiente tiempo en determinadas etapas del sueño. En otras palabras, lo bien que hayas descansado y lo bien que funciones al día siguiente dependerá del tiempo total que hayas dormido y cuanto de las diferentes etapas del sueño has tenido.

Necesitamos dormir para pensar claramente, reaccionar rápido y asentar nuestra memoria. De hecho los procesos del cerebro que nos ayudan a aprender y recordar son especialmente activos mientras dormimos.

Escatimar sueño tiene un precio. Restar tan solo una hora de sueño puede hacer que sea difícil concentrarse al día siguiente y enlentecer tu tiempo de respuesta. Los estudios también indican que la falta de sueño hace que tomemos malas decisiones y asumamos riesgos innecesarios. Esto puede dar lugar a bajo rendimiento en el trabajo o la escuela y mayor riesgo de sufrir accidentes de tráfico.

El sueño también afecta al estado de ánimo. Si no dormimos suficiente estaremos más irritables y eso afectará a nuestro comportamiento y relaciones. La gente con  falta crónica de sueño tiene más probabilidades de tener depresión.

Dormir es importante para una buena salud. Los estudios demuestran que no dormir suficiente o tener una mala calidad de sueño, incrementa el riesgo de hipertensión, enfermedad cardíaca y otras enfermedades.

Además, durante el sueño, nuestro cuerpo produce determinadas hormonas; por ejemplo, dormir profundamente desencadena mayor liberación de hormona de crecimiento. Otros tipos de hormonas se liberan durante el sueño para ayudar a combatir las infecciones. Por eso dormir bien ayuda a evitar enfermedades y mantenerte sano.

También se liberan durante el sueño hormonas que afectan al uso que el cuerpo hace de la energía. Así la gente que duerme menos es más propensa a ser obesa, desarrollar diabetes o preferir alimentos muy calóricos y ricos en carbohidratos.


Via vivosano.org

Cómo conciliar el sueño durante el embarazo. Felices sueños para la embarazada

martes, 10 de marzo de 2015
Los trastornos de sueño son muy comunes durante el embarazo. Una de las quejas más frecuentes durante el primer trimestre de gestación es la alteraciones que ocurren en el sueño de la mujer. Se sienten más cansadas y con más sueño durante el día, lo que acaba por modificar el sueño nocturno. Tanto la cantidad como la calidad del sueño durante la gestación, suele alterarse.
El aumento de los niveles hormonales, así como factores a considerar como la diabetes, la obesidad, las molestias propias del embarazo (nauseas, dolores de cabeza...), los cambios en el cuerpo (peso de la barriga, hinchazón...), y otros, hacen con que la mujer se sienta mucho más molesta para conciliar el sueño. Es muy importante, en la etapa gestacional, que la mujer, desde el principio, mantenga hábitos saludables en el sueño. Para ayudarles a ir a la cama y conciliar el sueño como se debe, la Fundación Nacional del sueño de Estados Unidos, ofrece algunos consejos para que la mujer los considere antes de irse a la cama.

Consejos para mejorar el sueño durante el embarazo



1. Lado izquierdo. En el tercer trimestre, duerme sobre el lado izquierdo del cuerpo para permitir el mejor flujo de sangre al feto, al útero y riñones. Evite acostarse de espaldas durante un largo periodo de tiempo.

2. Líquidos. Toma muchos líquidos durante el día, pero nunca antes de acostarte, para evitar el tener que levantarse para ir al baño.

3. Acidez estomacal. Para prevenir la acidez estomacal, evita consumir comidas muy picantes, alimentos ácidos (como los productos de tomate), o frituras. Si la acidez es un problema, es aconsejable dormir con la cabeza elevada sobre almohadas.

4. Ejercicio físico. Haz ejercicio físico regularmente para ayudar a mantenerse saludable, mejorar la circulación y reducir los calambres, la hinchazón y los dolores de espalda y en las piernas. La natación es un ejercicio muy recomendado para el embarazo.

5. Comidas ligeras. Consume con frecuencia algunas comidas ligeras (galletas saladas, frutos secos, frutas...) a lo largo del día. Esto ayuda a evitar las náuseas por mantener el estómago lleno.

6. Almohadas. Utiliza almohadas y colchones especialmente diseñados para embarazadas. Eso puede ayudarte a dormir mejor. También puedes usar almohadas regulares para apoyar tu cuerpo. Una entre las piernas para aliviar la columna y otra sobre las lumbares.

7. Siestas. Las siestas son muy recomendables durante el embarazo. Una encuesta de la Fundación revela que el 51 por ciento de las mujeres embarazadas o recientemente embarazadas logra hacer una siesta entre semana, y un 60 por ciento hace una siesta por lo menos en los fines de semana.

8. Relax. Aprende a relajarte con las técnicas de relajación y respiración, como el yoga, que también puede ayudar cuando las empiezan las contracciones.

9. Baño caliente. Un baño o una ducha caliente antes de acostarse puede ser útil para la mujer embarazada.

10. Insomnio. Habla con el médico si desarrolla problemas de insomnio persistente.

11. Desconecta. Evita utilizar aparatos electrónicos (ordenadores, móviles...) horas antes de irse a la cama.

12. Masajes. Los masajes también son muy efectivos para relajar a la mujer embarazada. Están recomendados tras el baño o la ducha. Hay aceites que, además, nutren la piel de la embarazada. Es importante que el sueño sea una de las prioridades de la mujer durante el embarazo porque una vez que el bebé haya nacido, su sueño será con frecuencia interrumpido. Las madres que amamantan y los que tienen los bebés que se despiertan con frecuencia durante la noche debe tratar de dormir una siesta con sus bebés. Compartir con su pareja el cuidado del bebé a la medida de lo posible, especialmente durante la noche, es importante para la salud de la madre, su seguridad, rendimiento y su vitalidad.

Fuente .guiainfantil.com

Cómo tener una posición de descanso

lunes, 9 de marzo de 2015
 Adoptar una postura de descanso o posición yacente es muy importante para no tener problemas de espalda, ya que tener una buena postura de descanso es aquella en la que toda la columna vertebral se encuentra relajada. Si consigues trabajar o estar en casa con una postura adecuada, es un excelente auxiliar para tratar y combatir el estrés y los dolores de espalda, cuello en general y cabeza. Por eso en el siguiente artículo te vamos a explicar que puedes hacer para tener una posición de descanso.

Instrucciones

    Una cosa que puedes hacer para relajar la columna vertebral, es apoyar la cabeza sobre un libro grueso u otro objeto de 5 centímetros de grosor, debes apoyar la cabeza sobre un libro u objetos rígido y no debe ser más grueso ni más delgado de estos centímetros.

    Ahora, te acuestas boca arriba sobre el suelo, sin poner ninguna colchoneta o almohada, apoyamos la cabeza en el libro, flexionas las rodillas y pones los pies separados a la anchura de los hombros.

    Una vez estas en la postura descrita anteriormente, permanecerás así por un tiempo de 10 minutos.

    Para levantarte del suelo no lo hagas de cualquier manera, lo que tienes que hacer es girar todo el cuerpo hasta quedar boca abajo y luego, apoyas las manos y los pies i te levantas sin hacer esfuerzos con la espalda.


Necesitas

    Un libro grueso de 5 centímetros de espesor.

Consejos

    Te recomendamos que practiques esta postura sobre suelo duro, para tener la columna lo más recta posible y que no se curve por nuestro propio peso, como podría suceder si nos estiráramos sobre la cama o sofá.

    Una postura alternativa que puedes practicar, es tener una posición similar a la anterior pero ahora apoyar las piernas, de la rodilla al pie, encima de una cama o sofá y el resto del cuerpo estirado en el suelo, esto además es bueno para la circulación por estar elevadas arriba del corazón.

    Si estas lesionado o tienes dolores de la espalda, es preferible que consultes al médico para que te indique qué posiciones debes evitar y que tratamiento tener.


Via salud.uncomo.com

Cuándo cambiar el colchón

lunes, 2 de marzo de 2015
Son muchas las preguntas que nos surgen acerca de si nuestro equipo de descanso necesita un cambio o puede utilizarse una temporada más. La mayoría de la gente no es consciente de lo que implica dormir en un colchón de calidad y en buen estado. Estos son algunos datos que seguramente te interesen:

    Pasamos una media de 14400 minutos al mes sobre nuestro equipo de descanso.
    Un colchón de más de 10 años, deja de ser completamente saludable y se convierte en perjudicial, independientemente del uso que se le haya dado. Esto lo explica Asocama (Asociación Española de la Cama) tras varios estudios clínicos.

    A lo largo de los años, nuestro cuerpo experimenta cambios metábolicos o físicos (pérdida o aumento de peso, crecimiento, embarazo, enfermedades óseas o musculares, lesiones...), y el colchón que hace unos años nos encajaba a la perfección, puede no ser el más saludable tras estas circunstancias, porque nuestras características y condiciones físicas han variado.

La importancia de un descanso saludable

Un buen descanso es tan importante en nuestro día a día como una alimentación sana y una actividad física correcta. Cuando existe un trastorno del sueño o un mal descanso, desde el primer día el resto de factores que condicionan nuestra estabilidad como personas también se ven perjudicadas. Por ejemplo, no dormir bien afecta a nuestro rendimiento físico (nos sentimos más cansados), y nuestra fatiga condiciona nuestro rendimiento intelectual (menos concentración en el trabajo, menor atención a tareas importantes del día a día, olvido de asuntos importantes, desorientación), e incluso a nuestro humor y nuestra capacidad para asimilar la rutina.

Con el tiempo, si no se consigue una solución a este problema, puede derivar en serios problemas que necesitarán la ayuda de un especialista para poder superarlos: insomnio, fatiga crónica, vértigo, lesiones musculares...

Según un estudio de Asocama, el 18% de la población sufre dolores musculares, un 6,8% sufre problemas de alergias, un 5.4% padece insomnio, y un 20% sufre otro tipo de enfermedades que podrían estar relacionadas con el descanso. Además, un 18,5% se siente cansado y sin energía al despertar por la mañana, y un 13,5% se levanta con dolores musculares. Según esto, podemos afirmar que más del 30% de la población no está descansando sobre el equipo de descanso más adecuado y saludable. Además, cuanto más viejo es el equipo de descanso que utilizan los durmientes, mayor es el porcentaje de personas que no duermen bien, se despiertan agotados o con dolores.

La conclusión de todo esto no puede ser otra: la gente no es consciente de que muchos de sus problemas de salud están relacionados con su equipo de descanso. Porque de ser conscientes, lo más probable es que invirtieran en su salud.
Necesitas renovar tu equipo de descanso si...

Después de lo explicado anteriormente, a continuación te exponemos una serie de situaciones en las que probablemente necesites renovar tu colchón:

    Te levantas cansado habitualmente. Esta condición puede deberse a diversas causas como enfermedades puntuales, una mala alimentación, depresión o cuando estamos tomando medicamentos fuertes que pueden producir fatiga. Sin embargo, en la mayoría de los casos, cuando existe un agotamiento constante, y especialmente si va acompañado de dolencias musculares o lumbares, nuestro equipo de descanso puede ser el responsable.

    Tu equipo de descanso tiene entre 8 y 10 años. La vida máxima de un colchón es de 10 años. Sin embargo, no todos los colchones alcanzan esta durabilidad, pues también depende del uso que se le de, de la calidad de los mismos, o de los materiales que lo forman e incluso de las características de los durmientes que lo utilizan. Asegúrate de que el colchón que vas a utilizar a diario, no pertenece a una gama económica, puesto que a medio plazo te saldrá más caro. Puedes encontrar una mayor información en nuestra Guía de Colchones.

    Tu colchón está hundido o deformado. Como decíamos, la vida de un colchón depende también del uso que se le de. Si tu colchón sufre una deformación en su periodo de garantía (generalmente durante los 2 primeros años), probablemente se deba a un problema de fabricación, en cuyo caso deberás contactar con el fabricante del mismo. Si por el contrario el colchón pierde firmeza, se hunde o se deforma en los años siguientes, lo más probable es que se deba al uso que se le ha dado, bien porque las características físicas de los durmientes con problemas como el sobrepeso, por ejemplo, no se adecúen a las prestaciones que ese colchón ofrecía (baja calidad, poca firmeza). En muchas ocasiones, además, el deterioro de un colchón en los primeros 5 años de uso se debe a un mal mantenimiento del mismo (no se ha volteado o ventilado, o se ha utilizado sobre somieres o bases incompatibles o defectuosas).

    Has experimentado cambios físicos. A lo largo de los años la gente y el metabolismo van cambiando, y debemos adecuar nuestro equipo de descanso a nuestras nuevas condiciones físicas. Esto es: si te has quedado embarazada, si has engordado en los últimos años, si has tenido algún accidente o alguna enfermedad que haya afectado a tus condiciones físicas o incluso si has atravesado una etapa de la vida (niñez, juventud, edad adulta o vejez) y sientes que tus condiciiones físicas no son las mismas. Cada persona necesita un determinado tipo de colchón en cada época de su vida.

    Has sido madre o padre, o tu hijo se ha hecho mayor. Los niños en edad de crecimiento necesitan cambiar su equipo de descanso con mayor frecuencia que al llegar a la edad adulta. Las necesidades que tiene un bebé de 6 meses son distintas a las que tienen con 4, 12 o 16 años. Infórmate bien de qué colchón es el más recomendado para tu hijo. Puedes hacerlo en este reportaje sobre colchones para niños.

    Te has mudado. En muchas ocasiones las personas que empiezan una nueva vida en un nuevo hogar, cambian su viejo colchón por uno nuevo aprovechando la mudanza y la compra de muebles nuevos. En estas circunstancias es muy frecuente que la tienda de muebles ofrezca un colchón de regalo por la compra de los muebles. Si es tu caso, debes asegurarte de la calidad del colchón que te van a regalar, pues casi siempre son colchones de características muy básicas y que no se te han ofrecido tras valorar tus necesidades, preferencias y condiciones físicas. Es bastante arriesgado confiar en este tipo de colchones para un uso diario.

    Tu somier está desgastado. Al igual que mucha gente no es consciente del importante papel que juega nuestro colchón en nuestra salud, muchas personas no saben que el somier o base sobre el que apoyan su colchón puede perjudicar el estado del mismo. Es decir, si tu somier está defectuoso y tu colchón es nuevo, existe una gran probabilidad de que tu colchón termine por perjudicarse por culpa del somier, en cuyo caso la garantía del fabricante no se haría responsable de la incidencia. Si cambias tu colchón, cambia tu somier.

    Necesitas una cama de invitados o para una segunda vivienda. Si este es tu caso, puedes conseguir fantásticas ofertas para esas camas auxiliares que sólo se van a utilizar en determinadas ocasiones, pues generalmente no merece la pena realizar una inversión importante en un colchón que a penas va a utilizarse. En nuestros colchones baratos dispones de varias opciones.



Si estas son tus circunstancias, lo único que nos queda por decirte es que no debes olvidar que, a la hora de escoger tu equipo de descanso, es conveniente que te asesore un especialista en descanso, pues tras realizarte algunas preguntas sobre tus gustos y condiciones físicas, podrá recomendarte los colchones más saludables para ti.


Via dormitia.com

9 aspectos que te interrumpen el sueño

sábado, 28 de febrero de 2015
La falta de sueño es tan peligrosa como el mismo colesterol. No dormir bien puede generar alteración de la calidad del sueño, reducción de la capacidad de descanso, pérdida de memoria, trastornos en el rendimiento intelectual y académico, irritabilidad, cansancio y falta de concentración.

Factores como el estrés, la ansiedad, la depresión y el cigarrillo, entre otros, influyen en la aparición del insomnio. Tener un verdadero sueño reparador se constituye en la recarga de energías más importante para el ser humano. Estas son algunas razones que, sin duda, te quitan sueño.

1. En el dormitorio no debe haber televisores, computadores, celulares u otros aparatos electrónicos. La radiación que emanan es perjudicial.

2. Las siestas diurnas no debe ser superiores a 20 minutos, para tener buen sueño en la noche.

3. Las preocupaciones del trabajo no deben ir a la cama con nosotras. Para descansar realmente debemos desactivar nuestra mente.

4. El consumo abusivo de cigarrillo, cafeína y licor producen insomnio.

5. Hay que generar rutinas diarias para tener un sueño reparador.

6. Hay que crear el hábito de ejercicio diario, pues el sedentarismo también produce desórdenes al dormir.

7. Cenar alimentos pesados de difícil digestión, dificultan el buen dormir.

8. Nuestra habitación debe permanecer ordenada. Es muy relajante descansar en un sitio adecuado y dispuesto para ello.

9. Hábitos como la lectura, escuchar música y ver televisión antes de acostarnos nos relajan. Pero ojo, no se deben abusar para no crear malos hábitos.

Un recién nacido duerme cerca de 18 horas al día, un adulto joven entre 7.5 y 8 horas, y un adulto mayor alrededor de 6.5 horas. De la tercera a la sexta década de la vida se produce una disminución gradual de la calidad del sueño.

Via soloparamujeres.co

Como descansar cuando estás enfermo o resfriado

martes, 24 de febrero de 2015
Descansar es esencial cuando estás enfermo, con resfriado o gripe, pero el malestar, la fiebre y la tos pueden complicar el sueño. Aprenderás aquí como mejorar tu descanso y favorecerá una curación más rápida!
Dormir a pesar del malestar

Dormir con 39ºC y con dolor de cabeza es misión imposible. Para quitar ese malestar o ese dolor tienes que tomarte algo para quitar el dolor de cabeza, la fiebre, o aliviar la tos, para que el cuerpo pueda conciliar el sueño. Si lo consigues con homeopatía o naturopatía mejor, pero si no es el caso recurre a los medicamentos tradicionales: poder recuperar es lo primero. Recuerda que poner una o dos almohadas más ayudan a reducir la tos, que se dispara a menudo cuando nos estiramos.

Vías respiratorias libres y aire sano

Nuestra nariz suele tener una de las dos fosas nasales más abierta durante 15 minutos aproximadamente, y luego cambia a la otra. Esta alternancia es un mecanismo sútil muy importante para el balance energético de nuestro cuerpo: fosa nasal derecha abierta = calor, energía de tipo solar, mientras que la fosa nasal izquierda se asocia a la energía de tipo lunar, y al frio. Si te quedas respirando toda la noche con la fosa nasal izquierda, será muy complicado ponerte bien.

El método más efectivo para reabrir las fosas nasales es la “lota”, que encontrarás en dietéticas, y permite una limpieza de todos los conductos nasales con agua salada. Proviene del yoga, y quita mucha mucosidad. Los sprays de agua de mar son una copia práctica pero poco eficiente a mi gusto de este sistema.
Otra opción es hacerte una inhalación con aceite esencial de eucalipto.

Procura ventilar antes de acostarte, y si no es posible quema unas tiras de Papel de Armenia, que limpia el aire de microbios.

Un purificador de aire te ayudará también a mantener el aire fresco y a recargarte.

Habitaciones y casas enfermas

Recuerda que muchas casas y habitaciones están enfermas, por exceso de contaminación electromagnética. En tal entorno, la recuperación suele durar mucho más de lo normal. Procura reducir las emisiones que sí dependen de ti (router, móvil, …), y recuerda que te irá bien usar una orgonita para empezar a mejorar esto.

Temperatura, ropa y ropa de cama

Para dormir bien, nuestro cuerpo necesita bajar su temperatura de medio grado. Esto cuesta si tienes fiebre, y más si calientas demasiado tu habitación, o si tienes 3 mantas encima. Por lo tanto no te pases de calor, que tu cuerpo ya lo genera!

Muy importante: cuando salgas de tu resfriado o de tu gripe, o cuando tengas la típica sudada con la que eliminas muchísimas toxinas, debes cambiar tu ropa de cama y tu pijama, para no seguir en los mismos microbios y en la misma energía de malestar.

En resumen: descansa mucho estirado, que duermas o no. Toma remedios para curarte y aliviar el malestar, no te pases con el calor, procura tener las vías respiratorias despejadas para que el cuerpo se pueda reponer más rápido, respira aire limpio, y cuando destés mejor, pasa página cambiando la ropa de cama y el pijama!

Via comodormirbien.org