Dormir poco disminuye el colesterol bueno

viernes, 13 de mayo de 2016
Un grupo de investigadores de la Universidad de Helsinki, en Finlandia, descubrieron que las personas que duermen poco pueden tener un impacto negativo en los niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL), conocidas como colesterol bueno.

En un comunicado, los científicos explicaron que el colesterol HDL es responsable de eliminar las lipoproteínas de baja densidad (LDL), conocidas como colesterol malo de las arterias.

El colesterol LDL contribuye con la aterosclerosis, que es una acumulación de placa en las arterias que puede incrementar el riesgo de padecer un ataque cardiaco o apoplejía, por lo que es importante tener un sólido nivel de colesterol HDL para proteger la salud cardiaca.

El equipo de investigadores llevo a cabo diferentes análisis experimentales y epidemiológicos; para los primeros inscribieron a 21 participantes que tuvieron que dormir en un ambiente controlado  por el laboratorio durante cinco noches.

La duración del sueño para 14 de estos participantes estaba restringida a cuatro horas por noche, mientras que los siete participantes restantes pudieron dormir lo suficiente cada noche.

Los investigadores explicaron que se tomaron muestras de sangre de todas las personas durante el periodo del estudio, las cuales analizó el equipo para observar la expresión genética y los niveles de lipoproteína.

En comparación con los participantes que durmieron lo suficiente , los investigadores hallaron que las personas que fueron privadas del sueño tuvieron una actividad reducida en los genes que son responsables de regular los niveles de colesterol.

En el análisis epidemiológico, los investigadores evaluaron los datos de dos mil 739 participantes de uno de dos estudios poblacionales finlandeses.

El primer estudio fue el de problemas alimenticios, de estilo de vida y genéticas de obesidad y síndrome metabólico (Dietary, Lifestyle and Genetic determinants of Obesity and Metabolic síndrome DILGOM), y el segundo Riesgo Cardiovascular en Jóvenes Fineses (Cardiovascular Risk in Young Finns Study) (YFS).

En el estudio DILGOM, los participantes completaron cuestionarios donde se les preguntó si dormían lo suficiente cada noche; mientras que en el estudio YFS, se indagó a las personas para saber cuántas horas dormían cada noche y cuántas horas necesitaban cada noche para sentirse bien descansados.

Al analizar las muestras de sangre de los participantes, los investigadores hallaron que las personas que no habían dormido lo suficiente tenían una expresión reducida de genes codificadores de lipoproteínas, en comparación con las personas que sí dormían lo suficiente.

Mientras que las personas que no durmieron lo suficiente tuvieron bajos niveles de HDL en circulación.

El equipo mencionó que los hallazgos de ambos análisis sugieren que tan sólo un periodo corto de privación del sueño puede tener un gran impacto en la salud.

Además de que la gente que no duerme lo suficiente puede correr un mayor riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.

La coautora del estudio, Vilma Aho, resaltó que el estudio experimental probó que sólo una semana de sueño insuficiente comienza a cambiar la respuesta inmunológica y el metabolismo del cuerpo.

“Nuestro próximo objetivo es determinar qué tan pequeña puede ser la deficiencia de sueño para que siga provocando dichos cambios”, reveló.

Via tipsfemeninos.com

Dormir con dispositivos electrónicos: ¿Cómo influye la tecnología en el sueño?

jueves, 12 de mayo de 2016
Dormir correctamente es imprescindible para el desempeño diario de las personas. Sin embargo, parece que la creciente dependencia tecnológica influye negativamente en nuestro descanso.

El sueño es necesario para recuperar las energías utilizadas durante el día. Los expertos recomiendan a los adultos dormir entre siete y ocho horas al día, mientras que los recién nacidos deben hacerlo entre 16 y 18 horas.

El uso nocturno de celulares, tablets, notebooks, libros electrónicos con luz propia, televisión o videojuegos favorece el insomnio y modifica los ciclos de sueño, lo que luego se ve reflejado en nuestro rendimiento diario. Además, la falta de sueño  puede causar obesidad, trastornos metabólicos y hasta diabetes. En el caso de los niños, también fomenta la hiperactividad y disminuye la capacidad de concentración.

Según una encuesta realizada por la National Sleep Foundation, el 63% de los participantes reconoce que no duerme lo suficiente, mientras que el 95% utiliza algún dispositivo electrónico antes de acostarse. A su vez, un estudio de la Universidad de Chicago halló que el 83% de los adolescentes estadounidenses duerme con el teléfono en la cama.

¿Cuál es la razón de la alteración en el sueño?

Los dispositivos electrónicos con pantallas son perjudiciales para dormir por su iluminación, que inhibe la secreción de melatonina. Esta hormona es la encargada de regular los ritmos circadianos y es la que incita al sueño.

La exposición a la luz artificial condiciona que nuestro cuerpo esté en estado de alerta y el ritmo cardíaco cambie, ambos elementos que fomentan el insomnio y el sueño ligero. A esto se le suma que el espectro de luz azul que emiten las pantallas tiene efectos negativos en nuestro cerebro.
Soluciones al problema

Lo ideal para dormir mejor es modificar los hábitos intrínsecos a los aparatos tecnológicos. No utilizar el celular, la tablet o la notebook una media hora antes de acostarse te ayudará a conciliar el sueño más rápidamente.

Si te cuesta mucho acostarte sin hacer nada antes, puedes reemplazar la tecnología por la lectura de un libro, por ejemplo, o escribir un diario y escuchar música relajante. Estas técnicas siempre contribuyen a aumentar el sueño.

Via lr21.com.uy

La falta de sueño provoca apetito

martes, 10 de mayo de 2016
¿Quién no se ha levantado una noche y ha abierto la nevera por ver de calmar un antojo, un hambre repentino? Claro que no es raro; y ahora un pequeño estudio lo formaliza: La falta de sueño provoca ganas de comer.

No dormir parece fomentar los niveles de una sustancia que hace más placentero comer, señalaron los investigadores, de la Universidad de Chicago.

"La restricción del sueño aumenta una señal que incrementaría el aspecto hedonista de comer, el placer y la satisfacción que se derivan de hacerlo", comentó en un comunicado de prensa de la universidad la Dra. Erin Hanlon, del departamento de endocrinología, diabetes y metabolismo.

No es nuevo, vincular la falta de sueño con comer de más y, además, comer peor -y con el subsiguiente aumento de peso; pero la conexión nunca ha estado clara.

Este pequeño estudio encontró que la falta de sueño aumenta los niveles en sangre de una sustancia llamada endocannabinoide 2-araquidonilglicerol (2-AG). Aumenta el placer de comer, en particular refrigerios dulces, salados y grasos, según las notas del estudio.

Similar a la marihuana

Para el estudio, se monitorizó a 14 voluntarios jóvenes y sanos. Los investigadores efectuaron el preceptivo seguimiento a su hambre y sus hábitos de alimentación en dos periodos: cuatro días en que los participantes durmieron 7 horas y media (por noche), y cuatro días en que solo durmieron un promedio de 4,2 horas.

Cuando se vieron privados del sueño, los niveles de 2-AG en sangre subieron y se mantuvieron elevados durante toda la noche. Cuando tuvieron acceso a los refrigerios, no pudieron resistirse a galletas, dulces y chuches, aunque apenas dos horas antes habían comido el equivalente al 90 por ciento de sus necesidades calóricas diarias. También consumieron el doble de grasa que cuando habían dormido bien de noche, dijeron los investigadores.

Su apetito por snacks y otras chuches poco sanas fue más potente a finales de la tarde y principios de la noche, las horas del día en que consumir ese tipo de comida se ha vinculado con el aumento de peso.

"La restricción del sueño parece aumentar al sistema endocannabinoide, el mismo sistema al que se dirige el ingrediente activo de la marihuana, lo que aumenta el ansia de comer", apuntó Hanlon.

Los hallazgos avalan investigaciones anteriores y se aplican a las "condiciones de la vida normal", añadió.

Via netdoctor.elespanol.com

12 Tips para dormir profundamente

lunes, 9 de mayo de 2016
 Te compartimos los secretos para descansar totalmente y sentirte como nueva cada día

Sabemos que necesitas tu beauty sleep, pero si eres como la cuarta parte de los adultos que luchan todos los días para poder dormir lo suficiente, sabes que esto no va a pasar fácilmente.

Del 6 al 10% de los adultos podrían ser diagnosticados con insomnio. La falta de sueño crónica puede llevar a errores en el trabajo, problemas de humor y hasta enfermedades crónicas.

Por eso aquí te dejamos 12 secretos altamente efectivos para tener noches de descanso completas y regresar al juego como nueva.

1. Apaga TODO.

Apártate de todos los aparatos, eso incluye smartphones, laptops, tabletas y televisiones. Una hora antes de que planees dormir, desconéctate del mundo de la electricidad.

Las pantallas emiten luz azul que hacen que tu cuerpo y cerebro se mantengan más alerta en lugar de empezar a prepararse para descansar.

2. Ten un ritual.

Tener una rutina antes de irte a la cama puede ayudar a que te duermas. No sólo ayuda a tranquilizar tu sistema nervioso de todo el estrés del día, le enseña a tu cerebro a asociar las actividades con sentir sueño.

Puede ser un baño caliente, un poco de yoga, leer un libro o escuchar música calmada.

3. Esconde el reloj.

Quita de tu vista todos los recordatorios del tiempo que te queda para dormir. Ver el reloj aumenta la ansiedad y te hará empezar a contar el tiempo que tienes para descansar.

Tu cuerpo empieza a sentir el estrés y eso hará difícil que te quedes dormida.

4. Usa lavanda.

No importa en qué forma sea, aceites, velas, sprays o lociones. La lavanda ayuda a que las personas descansen mejor y por más tiempo.

5. Respira.

Junto con la visualización, las técnicas de respiración ayudan a inducir al cuerpo a un estado de relajación. Aunque sea enfocarte en tu respiración puede ayudarte.

6. Enfríate.

Un cuarto demasiado caliente puede dificultar mucho que te quedes dormir ya que tu cuerpo estará con una temperatura muy alta para relajarse.

Es recomendado enfriar la temperatura de nuestra recámara a entre 19 y 23 grados centígrados.

7. Oscurece tu recámara.

Cubrir o eliminar cualquier fuente de luz (lamparas de la calle o aparatos que tengas luces parpadeantes) puede ayudar a tu descanso. Considera instalar persianas blackout, comprar una máscara para los ojos o poner un pedazo de tela sobre tus ojos.

Recuerda que la luz mantiene al cuerpo alerta, así que entre menos te expongas a ella será mucho mejor para tus noches.

8. Cuando te despiertes exponte a la luz.

Salir y ver la luz del día en las primeras dos horas después de levantarte ayuda a configurar tu reloj cardiaco para que se acostumbre a sentir sueño una vez que se haya acabado el día.

Mantente cerca de una ventana si no puedes dejar tu casa o tu oficina, hasta la luz indirecta del sol cuenta.

9. Toma siestas de máximo 30 minutos.

Si en verdad estás agotada por una noche de desvelo, intenta no tomar siestas de más de media hora.

Una siesta muy larga podría causarte otra noche de mal sueño ya que tu ritmo cardíaco se desconfigura.

10. Haz ejercicio regularmente.

Tú probablemente ya sabías esto, pero si necesitas más motivación para mantenerte activa al menos tres días a la semana, ten en mente que la actividad física ayuda a que duermas mejor.

11. No bebas alcohol para que te de sueño.

Un vaso o dos de vino, cerveza o de tu bebida favorita no es el final del mundo.

El consumo regular de alcohol para dormir solo sirve para empeorar el insomnio.

12. Deja de tomar café temprano.

Tomar café después de las 2 pm es buscarse problemas a la hora de dormir.

Intenta sustituir ese café después de la comida por otra bebida y verás que no es tan necesario porque la cafeína en tu cuerpo hará que tengas una noche mucho más cómoda.

Via cosmoenespanol.com

Consejos para el mantenimiento y limpieza

jueves, 5 de mayo de 2016
¡Cómo nos gusta nuestra almohada! Tan blandita, tan cómoda, aquella con la que compartimos nuestras dudas y pensamientos más íntimos cada noche antes de rendirnos a los brazos de Morfeo, pero… ¿Estamos prestándole la correcta atención?

Un buen descanso

De plumas, visco, látex, blanda, firme… Una vez que has conseguido la almohada más apropiada a tus necesidades y forma de dormir, es importante llevar a cabo un correcto mantenimiento de la misma, y es que sólo así lograremos alargar su vida útil y mantener en un estado óptimo sus propiedades.
El mantenimiento de la almohada paso a paso

El primer paso que debemos dar una vez compremos nuestra nueva almohada es cubrirla con una funda de algodón, esto hará que esté más protegida de las manchas y podamos lavarla más habitualmente. Hay fundas que son antiácaros, esta protección extra nos beneficiará si somos alérgicos.

Otro paso sencillo es sacudirlas enérgicamente cada día, de este modo evitaremos la acumulación de polvo. En este sentido, también es recomendable pasarle un aspirador de mano con filtro HEPA cuando cambies su funda. Airearlas bien todos los días también es un buen hábito.

Si tu almohada es de plumas o de fibras, sacudirla cada noche te ayudará a devolver su forma, ganar volumen y mejorar tu descanso.

Por último, además de lavar la funda de la almohada cada semana junto al resto de las sábanas, es necesario lavar la almohada al menos dos veces al año. Ten muy en cuenta su composición antes de hacerlo, porque es muy probable que puedas hacerlo en tu lavadora.

Cómo lavar la almohada en la lavadora

Antes de comenzar, observa con detenimiento la etiqueta de la almohada para ver las instrucciones de lavado y confirmar que hacerlo es posible.

Como truco, te contamos que si es de plumas deberás utilizar el programa para lana, con detergente y suavizante. También podrás utilizar la secadora si la tienes. Sin embargo, si sus materiales de composición son sintéticos, sólo podrás lavarlas con un programa especial para estos tejidos, con agua templada y secándolas al sol sin estrujarlas para quitar el exceso de agua.

Aquí te dejamos algunos trucos para que el resultado sea perfecto:

    Detergente: es recomendable utilizar un jabón líquido y no en polvo. De esta manera, evitamos dejar residuos en el interior.

    La lavadora: mete algunas prendas pequeñas junto a las almohadas, así evitaremos posibles daños.

    Enjuague: programa dos veces seguidas el ciclo de enjuagado. Solo de este modo te asegurarás eliminar todos los restos de jabón.

    Secado: es fundamental que las seques por completo, eliminando toda la humedad. De lo contrario podrían generarse hongos. La ventilación al aire es la mejor manera de secar.

Seguir estos consejos y las instrucciones del fabricante, son aspectos fundamentales para mantener tu almohada siempre como nueva. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el uso diario de estas hará que vayan perdiendo sus propiedades y firmeza progresivamente. Es por esto que recomendamos cambiarlas cada 1 o 2 años.

En Pikolin trabajamos cada día para asegurar la salud de tu descanso y creemos que tan importante es tener un buen colchón como una almohada en perfectas condiciones. Solamente de esta manera aseguraremos tener cada noche un sueño profundo y reparado.

Via pikolin.com/es

Las principales causas del insomnio en adultos

lunes, 2 de mayo de 2016
A todos nos ha costado conciliar el sueño alguna noche, y bien que lo hemos notado al día siguiente. ¿Te imaginas lo que significa dormir mal casi todos los días? Las personas con insomnio lo saben bien, por eso hoy queremos alertarte sobre las principales causas del insomnio en adultos.
Principales causas del insomnio en adultos

El insomnio es un trastorno del sueño que hace que sea difícil conciliar el sueño y dormir el tiempo suficiente para sentirse descansado a la mañana siguiente. Según la frecuencia con la que se produce el insomnio podemos hablar de insomnio agudo (dura desde una noche a un par de semanas) o insomnio crónico (se diagnostica cuando se sufren al menos tres noches de insomnio a la semana durante mínimo un mes).

En insomnio agudo puede desaparecer a menudo sin ningún tratamiento, y es muy común, al contrario que el insomnio crónico. Las causas en ambos casos pueden ser diferentes:

Causas del insomnio

Problemas psicológicos y angustia emocional

Ansiedad y depresión son una de las principales causas patológicas del insomnio. Las personas deprimidas a menudo están en uno de los dos lados de la balanza: o duermen mucho o apenas concilian el sueño. Por otro lado, trastornos de ansiedad, como el trastorno de estrés post-traumático, pueden causar insomnio.

Dolor o malestar

Si tu cama no es cómoda, inevitablemente tendrás problemas para dormir. Si sufres dolores crónicos de cualquier tipo, como dolor de espalda, también puedes sufrir de insomnio.

Estrés

El estrés nos mantiene despiertos contra nuestra voluntad. Puede ser un estrés pasajero, como el nerviosismo ante el examen de mañana o una discusión con la pareja. O puede ser una forma de estrés más severa.

Enfermedades y medicamentos

Muchas enfermedades provocan dificultades para dormir. Piensa en un simple resfriado, que te mantiene con la nariz taponada toda la noche o una alergia que te hace estornudar cada dos minutos. Por otra parte, también ciertos medicamentos pueden interrumpir el sueño y causar insomnio.

Factores ambientales

El entorno en el duermes podría ser demasiado ruidoso o no suficientemente oscuro. Esto puede ralentizar el proceso de quedarse dormido, lo que puede causar insomnio. Además, también puede causar problemas que la habitación esté demasiado fría o demasiado caliente. ¿Quién puede dormir en el verano y no estar sudando cuando hay 30 grados?

Alteraciones en  horario regular de sueño

El famoso jetlag es una de las causas de insomnio agudo más reconocidas. También pueden sufrir insomnio quienes trabajan en distintos turnos a lo largo del día.

Conociendo las causas del insomnio en adultos será más fácil atajarlo y disfrutar de un placentero sueño.

Via elblogdelasalud.es

Esto es lo que le haces a tu cerebro cuando duermes fuera de casa

Una mala noticia para aquellos que viajan diariamente por trabajo
He dormido genial, gracias por prestarme tu sofá". La próxima vez que oigas estas palabras ya estarás avisado de que son falsas. Ningún amigo o familiar duerme bien en tu sofá. Tampoco en una habitación de invitados. Ni tan siquiera lo haría si le buscas el mejor colchón de látex del mercado. Pero no te lo tomes como algo personal, dormir sin descansar profundamente en un nuevo entorno es tan común que los neurocientíficos tienen un nombre para esto: efecto de la primera noche (FNE, por sus siglas en inglés).

Según explica una nueva investigación publicada en la revista Current Biology, el EFN es, básicamente, el equivalente neurológico de dormir con un ojo abierto. Los que quiere decir que solo la mitad de nuestro cerebro descansa realmente. Esto podría no resultar muy preocupante en caso de que seas una persona muy casera o que solo se aloja en hoteles por vacaciones y en fiestas de guardar. Pero puede llegar a suponer un problema para aquellos que se pasan la semana durmiendo en frías habitaciones de hotel, lejos del calor de su funda nórdica y su almohada de plumas.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores observaron detalladamente el sueño de un grupo de voluntarios. Midieron su actividad cerebral durante la etapa NREM3 (sueño de onda lenta), que para que nos entendamos es la última etapa de nuestro descanso nocturno. Es el momento en el que nuestro cuerpo está profundamente dormido y es muy difícil que alguien pueda despertarnos. Por desgracia, si el intruso con complejo de despertador consigue su propósito, te levantarás débil, cansado y completamente desorientado.

Además de ser la fase de descanso más profunda, es el momento en el que se cargan más eficientemente nuestras pilas, ya que en esta etapa el sueño es de mejor calidad y más reparador. De ahí el interés de los investigadores de analizarla detalladamente. En el primer experimento, encontraron que los voluntarios mostraron un aumento notable de la actividad en el hemisferio izquierdo de su cerebro que en su homólogo derecho en la primera noche de sueño. Esto indica que dicho hemisferio izquierdo se mantuvo alerta ante el desconocido entorno donde se encontraba. En cambio, cuando el equipo de voluntarios durmió en el mismo lugar una segunda noche, la asimetría entre ambos hemisferios desapareció y ambos volvieron a descansar profundamente.

No somos los únicos que poseemos está peculiaridad. Algunas aves y mamíferos acuáticos, como los delfines o los leones marinos, duermen de esta forma todo el tiempo. Ellos tienen una razón de peso. En el caso de los delfines se debe a que están obligados a salir a la superficie a respirar. En aves y otros animales la razón es la necesidad de mantenerse alerta ante las posibles amenazas que puedan sufrir mientras duermen, como tener la mala suerte de que un depredador te elija de desayuno.

Con esto en mente, los investigadores decidieron averiguar si este patrón asimétrico de sueño que mostraban los voluntarios cumplía las mismas funciones que en el reino animal. Para ello se armaron de grifos, campanas y otros sonidos que pudieran perturbar el sueño de los sleepers. Tenían un objetivo en mente: descubrir si el descanso de poca calidad que experimentamos a consecuencia del efecto de la primera noche nos permitía ser más reactivos a los estímulos externos.

Para asegurarse que registraban correctamente cuando se despertaban a consecuencia de uno de sus molestos 'ruiditos', los investigadores pidieron a los voluntarios que lo indicaran con sus dedos cuando esto ocurriera. Al cabo de dos noches, se percataron de que el tiempo de reacción al sonido de un grifo había significativamente más rápido el primer día que el segundo. Esto indica que nuestro cerebro no solo es más receptivo a consecuencia de la FNE, sino que también tiene la capacidad de lograr despertarse mucho más rápido que en otras circunstancias.

Los investigadores no tienen del todo claro por qué la FNE activa el hemisferio izquierdo del cerebro para mantenerse alerta y no el derecho. Su teoría es que pueda deberse a que se conectan de forma diferente. Las conexiones neurales entre la parte donde se produce el sueño profundo y el resto del cerebro son más fuertes en el hemisferio izquierdo. Como resultado de esto, es más que probable que la vigilia en el hemisferio izquierdo sea de mayor utilidad. Dado que las conexiones son más fuertes, provocarán respuestas más rápidas a estímulos que sean percibidos durante el sueño.

Como decíamos antes, da igual que busques el colchón de látex más cómodo del mercado para tus invitados: nunca descansarán profundamente, al menos la primera noche. Según Yuka Sasaki, uno de los investigadores del estudio, "hicimos un informe subjetivo sobre el malestar. En realidad, nadie afirmó estar incómodo en la primera sesión, pero, a pesar de ellos, todos mostraban la FNE".

Estos resultados sugieren que este patrón de sueño asimétrico que experimentamos al pasar una noche en un entorno desconocido es un mecanismo de protección en los seres humanos (al igual que ocurre en los animales). Por suerte para nuestra especie, parece que en nosotros podemos a volver a dormir a pierna suelta una vez nos hemos familiarizado con el nuevo hábitat.

Fuente: quo.es