Ejercicios mindfulness para dormir mejor

miércoles, 27 de abril de 2016
Mindfulness o Atención Plena es una práctica que ha ido integrándose en la medicina y psicología occidental en los últimos años que se utiliza para reducir el estrés, aumentar la autoconciencia y reducir los síntomas derivados del estrés, tanto físicos como psicológicos.

La práctica de ejercicios mindfulness nos lleva a prestar una atención consciente y plena a las experiencias de cada momento desde el interés, la curiosidad y la aceptación.
Practicar mindfulness para dormir mejor

Además, la práctica de mindfulness permite mejorar la calidad del sueño en los adultos que sufren ciertos tipos de trastorno moderados del sueño.


Son más personas de las que pensamos las que tienen algún tipo de problema a la hora de dormir, incluso es posible que nosotros mismos no descansemos todo lo bien que debiéramos.  A través del mindfulness podríamos establecer un programa que modificara nuestras rutinas previas a acostarnos.

Y es que dormir mal nos lleva a sufrir fatiga, a tener el estado de ánimo alterado, tomar decisiones arriesgadas y padecer síntomas depresivos, una clara reducción de la calidad de vida.

Ya se han llevado a cabo estudios que han demostrado que la práctica de mindfulness contribuye a la mejora del sueño. En la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, se realizó un experimento que dividió a 49 personas en dos grupos, el primer grupo fue educado en mindfulness, mientras que en el segundo se realizó una intervención fundamentada en la “higiene del sueño”. Los miembros del grupo que practicó la atención plena desarrolló una significativa mejora en la calidad de su sueño con respecto a los que habían sido instruidos en la higiene del sueño. Si bien factores como el estrés o la ansiedad se redujeron en ambos grupos, cuestiones como la fatiga, el insomnio o la depresión sólo el mindfulness logró hacerles frente.

Como vemos practicar mindfulness nos proporciona muy buenos efectos y nos ayuda a aceptar ciertas realidades y asumirlas de forma positiva. Al principio es posible que nos cueste un poco, pero con la rutina se convertirá en una actividad eficiente de abrir nuestra mente sin juzgarnos ni limitarnos.

¿Te animas a practicar ejercicios mindfulness para dormir mejor? Si lo haces no te olvides de compartir tu experiencia con nosotras.

Via cosasdesalud.es

Pastillas para dormir provocan depresión y dolor crónico

domingo, 24 de abril de 2016
Aunque las pastillas para dormir suelen ser un componente eficaz para recuperar el sueño, su consumo debe ser cuidadoso porque pueden provocar diversos problemas como depresión, dolor crónico, presión arterial alta y más riesgo de sufrir accidentes, alertó el Instituto Mayo Clinic.

Por lo general, expone en un comunicado, la incapacidad de conciliar o mantener el sueño es síntoma de alguna enfermedad o afección subyacente que contribuye al mal dormir y posiblemente incluye dolor crónico, tos, problemas cardíacos, dificultad para respirar, problemas digestivos o de la tiroides.

Señala que el alcohol y los medicamentos como los antidepresivos, la cafeína, los descongestionantes, los fármacos contra el asma y los analgésicos también pueden contribuir al insomnio.

Por ello, subraya la importancia de que quien tenga problemas para dormir busque una evaluación médica minuciosa para conocer las ventajas y riesgos de consumir pastillas para conciliar el sueño.

Esto, advierte, porque entre los efectos secundarios estarían mareo o aturdimiento, riesgo de dependencia, aunado a que debido a que suprimen la respiración, las pastillas empeorarían cualquier problema respiratorio, como apnea del sueño, o aumentar las posibilidades de una infección.

Aclara que cuando se receta una pastilla para dormir, la primera elección es un fármaco de corta acción y de nueva generación, cuyos efectos secundarios no dejan de ser relativamente comunes, pero con una ocurrencia y gravedad menor que con medicamentos anteriores.

También se puede considerar un fármaco de acción más larga, aunque en los ancianos los efectos tal vez sean más duraderos, mientras que para los pacientes con depresión las dosis deben ser reguladas, advierte.

La institución puntualiza que recurrir a pastillas para dormir debe ser una decisión que se tome en estrecha comunicación con el médico.

Via publimetro.com.mx

Por qué se duerme peor en cama ajena

viernes, 22 de abril de 2016
   Cuando las personas duermen por primera vez en un lugar desconocido, como una habitación de hotel, por ejemplo, a menudo se sienten como si no hubieran dormido bien. Investigadores han descubierto, como revelan en un artículo publicado este jueves en 'Current Biology', la razón: en esas condiciones, uno de los hemisferios del cerebro se mantiene más despierto para vigilar.

   "Sabemos que los animales marinos y algunas aves presentan sueño unihemisférico, un hemisferio está despierto y otro dormido --dice Yuka Sasaki, de la Universidad de Brown, en Estados Unidos--. Aunque el cerebro humano no muestra el mismo grado de asimetría que los cerebros de los animales marinos, los nuevos hallazgos sugieren que nuestros cerebros pueden tener un sistema en miniatura como el de ballenas y delfines".

Los investigadores han reconocido desde hace tiempo que la gente duerme mal la primera noche en una nueva ubicación, un fenómeno conocido como el efecto de la primera noche. Como resultado, los científicos del sueño suelen desechar los datos de la primera noche que una persona duerme en el laboratorio, analizando los datos sobre el sueño de la segunda sesión.

   Sasaki y sus colegas, incluyendo Masako Tamaki, Ji Won Bang,y Takeo Watanabe, querían saber por qué se produce este mal sueño. Para averiguarlo, estos expertos utilizaron técnicas de neuroimagen avanzada para analizar el cerebro dormido.

DIFERENTES PATRONES DE ACTIVIDAD EN AMBOS HEMISFERIOS

   Esas imágenes revelaron algo inesperado: durante la primera noche de sueño, los dos hemisferios del cerebro mostraron diferentes patrones de actividad. Uno de los lados del cerebro dormía más ligeramente que el otro. Por razones que los investigadores todavía no comprenden, la parte más despierta del cerebro fue siempre el lado izquierdo.

   El grado de asimetría observado en aquellos patrones cerebrales estaba relacionado con la dificultad que una persona experimentaba para caer dormida, una medida crítica en el efecto de la primera noche. Es importante destacar que el hemisferio con menor profundidad del sueño también mostró una mayor respuesta a los sonidos. Esas asimetrías observadas durante la primera noche de sueño no eran evidentes en las sesiones posteriores del sueño.

   Sasaki dice que las personas podrían ser capaces de reducir este efecto al traer su propia almohada o alojarse en hoteles con habitaciones similares entre sí. También es posible que las personas que tienen que dormir en nuevos lugares a menudo aprendan a apagar esta vigilancia nocturna.

   "Los cerebros de humanos son muy flexibles -dice esta experta--. Por lo tanto, las personas que a menudo se encuentran en nuevos lugares pueden no tener necesariamente la falta de sueño de manera regular". Sasaki adelanta que su laboratorio está tratando de bloquear temporalmente la parte "despierta" del cerebro mediante la estimulación magnética transcraneal para ver si mejora el sueño.

Via infosalus.com

¿Dormir o no con el niño?

miércoles, 20 de abril de 2016
Defensores abogan por el fortalecimiento del vínculo afectivo, expertos prefieren la seguridad.

Algunos padres deciden, de manera voluntaria, compartir su cama con sus hijos a la hora de dormir. A esto se le conoce como colecho. Las causas son muchas, pero en general los padres lo deciden como una práctica de crianza.

Es un tema que ha trascendido a lo largo de los años. A finales del siglo XX se planteó como una tendencia de crianza relacionada con el instinto de los humanos, basada en la teoría de una conducta natural, propia de los mamíferos. Los padres, entonces, lo hacen porque quieren permanecer más tiempo con sus niños, fortalecer el vínculo afectivo, y lograr seguridad y autonomía en sus pequeños.

Por otro lado, otra de las causas del hábito es la presión que los niños ejercen sobre sus padres. El grupo de Puericultura de la Universidad de Antioquia hizo un análisis del tema, en el que citan que “el 30 por ciento de los niños empieza su noche en su cama; de estos, el 70 por ciento amanece con los padres. En muchas publicaciones se afirma que la mayoría de los colechos es reactiva, ocasionada por trastornos del sueño, consecuencia de la falta de armonización de las necesidades del niño y de una madre que tiene su maternidad enormemente dificultada por exigencias sociales y legales”.

Ahora, cabe anotar que el colecho es una manera de crianza y que gira alrededor de un debate interminable.

En la cama

Las personas que están a favor indican que el colecho es una práctica con muchos beneficios, siempre y cuando se tenga una superficie segura para dormir. “La separación de la madre en los primeros años genera un aumento de estrés en el niño, que dispara su producción de hormonas y actividad cerebral, que puede ser similar a la producida durante el dolor”, indican la ginecóloga Ana Lucía Ruiz Cabrera, especialista en lactancia materna, y Valeria Calderón Bogoslavsy, educadora perinatal, prenatal y posnatal certificada.

Otras razones por las que defienden la práctica son que, según ellas, favorece el apego y la confianza, así como promueve la lactancia materna, pues es más cómodo para mamá y bebé dormir juntos, teniendo en cuenta temas como el frío, el hambre, la seguridad, la compañía y el amamantamiento frecuente. Para la lactancia, por ejemplo, dicen que como la leche materna tiene una alta digestibilidad, los niños requieren sesiones de alimentación más seguidas que los que no lactan de manera exclusiva. Al tener despertares frecuentes durante la noche, el hecho de estar cerca de mamá hace que el niño pueda tener acceso no restringido al pecho y, por ende, a la alimentación, mientras la madre puede descansar y dormir con menos interrupciones.

También indican que existen estudios científicos que respaldan que el cohecho aumenta la posibilidad de que los niños crezcan sanos y tranquilos. “Antropológicamente, el niño pequeño requiere del contacto físico con su madre para sentir seguridad; el niño pequeño no tiene por qué saber ni entender que, aunque mamá no esté cerca, eso no significa que lo haya abandonado. Un niño que duerme con su madre durante la primera infancia es un niño más seguro porque nunca ha sentido abandono”, indican.

Incluso, esta postura afirma que aunque los niños que duermen con sus padres pueden verse más apegados y consentidos, al crecer son más independientes y seguros. Y, aunque algunos expertos indican que el colecho es un hábito inseguro, por los riesgos que pueden correr los niños, las especialistas indican que hoy en día existen lineamientos aceptados internacionalmente para su práctica segura.

Fuente abcdelbebe.com

Cómo afrontar un día sin haber dormido bien

martes, 19 de abril de 2016
    El café y una siesta son algunos de los buenos aliados para superar un día de cansancio
    Tomar café puede hacer que vivas un poco más
    Todo lo que necesitas saber para tu siesta perfecta de hoy

El síndrome del “perro negro”. Así es como empezaron a llamar los camioneros americanos al efecto de ver sombras en medio de la carretera tras demasiadas horas conduciendo y pocas durmiendo. El doctor Atur Malhotra, miembro de Medicina del Sueño de la Universidad de California, asegura que ante una falta de sueño “se empiezan a tener alucinaciones poco a poco”.

Aunque está claro que la forma de evitar estar cansado es durmiendo las horas -entre 7 y 9 horas según las recomendaciones de la Fundación del Sueño de Estados Unidos-que necesita nuestro cuerpo para recargar energía y mantenernos sanos, existen algunos trucos que podemos poner en práctica esos días en los que no hemos conseguido descansar lo suficiente.

Beber café

Un buen aliado para luchar contra el cansancio es el café.

Esta bebida, además de hacer que vivamos un poco más, ayuda a que nos sintamos menos cansados y a aumentar nuestros niveles de energía, así lo aseguran dos estudios -uno de la Universidad de Gales y otro de la Universidad de Surrey-. Y todo esto es gracias a uno de sus principales componentes: la cafeína.

Esta sustancia psicoactiva actúa en nuestro cerebro bloqueando la adenosina, un neurotransmisor que hace que aumente el sueño. Además, según indica un estudio de la Universidad de Nancy (Francia), este proceso tiene como consecuencia el aumento de la dopamina y la noradrenalina, dos neurotransmisores encargados de activar las neuronas.

Aunque el café pueda ayudar, tampoco se trata de abusar de esta bebida. El presidente de la Sociedad Andaluza de Neurología, Felix Viñuela comenta que aunque no hay ningún estudio que demuestre que tomar café sea perjudicial, “tomar demasiados puede provocarnos ansiedad y taquicardias”.

Organizarse

Lo ideal es realizar los trabajos más monótonos y que nos resultan más pesados a primera hora de la mañana, indica Viñuela, ya que es cuando estamos más activos, y dejar aquellos más ‘divertidos’ para las horas de bajón. Así seguramente podremos aguantar toda la jornada sin que el rendimiento se vea afectado.

“El agotamiento puede ser tanto mental como físico”, indica Viñuela. Por eso, si ves que estando en tu puesto de trabajo empieza a pesarte la cabeza y los deseos de dormir aumentan por momentos: ¡levántate! El experto aclara que es importante mantener la actividad física para que nuestro cuerpo no entienda que estamos en fase de ‘relax’ y decida dormirse a la mínima que nos despistemos.

Comer ligero

Llenarse demasiado hace que la sangre se vaya al estómago y desciende nuestra efectividad
Llenarse demasiado hace que la sangre se vaya al estómago y desciende nuestra efectividad (Westend61 - Getty)

Para que el día sea más ameno y nuestro rendimiento elevado conviene comer ligero, “sin demasiadas grasas animales y cantidades pequeñas”afirma Viñuela.

Cuando nos llegamos demasiado “la sangre que debería ir al cerebro se va al estómago”.Esto hace que estemos más somnolientos y que descienda nuestra efectividad.

Dormir la siesta

En caso de que el café y una buena organización no sean suficientes , es buena idea sacar un poco de tiempo después de comer para echar una cabezadita: no hay nada mejor que una siesta para recargar las pilas.

No importa si es de minutos o de una hora, la siesta ayuda a mejorar las capacidades de nuestro cerebro, según explican distintas investigaciones. Aunque, para estos casos, Viñuela aconseja que no sea demasiado larga: “entre 20 minutos y media hora”. El experto explica que la principal función del sueño es “reorganizar el cerebro para poder seguir con el día”.

Via lavanguardia.com

¿Le tienes pánico a dormir?

lunes, 18 de abril de 2016
Seguramente padeces somnifobia, un trastorno por el cual quien lo sufre tiene un miedo irracional a quedarse dormido por temor a no despertar

Puede que alguna vez haya oído a alguien decir que teme que llegue la noche. ¿Por qué motivos? Seguramente padezca somnifobia, también llamada hipnofobia, que es un trastorno por el cual quien lo sufre tiene un miedo irracional a quedarse dormido.


Este pánico infundado se produce porque esas personas la sensación de que mientras están dormidos pueda sucederles algo horrible que acabará con sus vidas, como el hecho de pensar que van a morir mientras duermen. Es decir, que no van a despertar nunca.

Cabe destacar que este miedo a dormir puede presentarse a cualquier edad y las causas pueden ser muy variadas. Las personas más proclives a padecer somnifobia son aquellas con apnea, pesadillas o terrores nocturnos o aquellas que han sufrido experiencias negativas asociadas al sueño.

Como sucede en todas las fobias, esta genera una situación de estrés permanente, provoca, al intentar conscientemente no quedarse dormidos nunca, un deterioro del organismo así como un menoscabo de la salud mental de la person que la sufre. Todas ellas presentan síntomas específicos: sudoración, falta de aire, sensación de pánico, respiración entrecortada, somnolencia, palpitaciones o náuseas y temblores.


Via ideal.es

Descanso y sueño - De interés - Relajación y descanso

viernes, 15 de abril de 2016
La relajación nos proporciona muchísimos beneficios: no sólo nos despeja, sino que nos permite pensar con mayor claridad y de una forma más creativa. Provoca una sensación de paz y tranquilidad. Además, estos beneficios son acumulativos y evolutivos: a más relajación, más tranquilidad.

En esta página

    La técnica de la relajación Otras formas de relajación

Las técnicas de relajación están especialmente indicadas en los trastornos de tipo psicosomático y en todas aquellas alteraciones en que la ansiedad o angustia es la que provoca los desórdenes funcionales. Como hábito psicoprofiláctico podría estar indicada para la mayoría de la población en las situaciones de estres y para favorecer un adecuado descanso y sueño.

La técnica de la relajación

Preparación

    Es mejor practicar la relajación en posición de sentado, ya que es fácil quedarse dormido. Utiliza una silla en la que puedas sentarte cómodamente y apoyar la espalda, la cual deberá permanecer siempre recta.
    Procura que los pies toquen el suelo y que estén paralelos. Coloca las palmas de las manos sobre los muslos. En esta postura ninguno de tus músculos se verá sobrecargado y podrás relajarlos de forma más eficaz.

    Utiliza ropa cómoda, holgada, que no te apriete por ninguna parte. Quítate los zapatos. Si tienes el pelo largo, suéltatelo. Quítate el cinturón.

    Procura que la luz sea la adecuada, ni muy brillante ni muy oscura.

    Apártate de cualquier estímulo que pueda interrumpir la relajación: desconecta el móvil o descuelga el teléfono, apaga la televisión o la radio. Si lo deseas, puedes poner una música suave, con sonidos de agua o de naturaleza.

    Finalmente, mentalízate, piensa que este momento de relajación es un momento sólo para ti, que te lo mereces, y que te lo dedicas a ti mismo para encontrar paz, tranquilidad de espíritu, para estar siempre mejor, mejor y mejor.

Reposo

    Efectúa varias respiraciones profundas y completas antes de continuar con la relajación.
    Centra la atención sobre todo el cuerpo para colocar la cabeza naturalmente bien en el eje del cuerpo. Relaja los músculos subiendo desde los dedos del pie hacia la cabeza.

    Repite varias veces los siguientes pensamientos: "Mi cuerpo se somete cada vez más al control de mi voluntad". "Mis músculos se relajan cada vez más". "Estoy en la serenidad y la paz".

Control del pensamiento

    Escucha los latidos del corazón. Si éste se acelera no hay por qué perturbarse. Trata de controlar el ritmo cardiaco visualizando el corazón y hablándole para decirle: "Mi corazón se somete al control de mi mente, se relaja, se relaja...".

    Continúa "localizando" mentalmente los diferentes órganos del cuerpo y trata de ser consciente de cada uno de ellos. Durante los primeros intentos de realizar este ejercicio, visualiza solamente los órganos principales (estómago, pulmón, hígado etc.).

Positivización del subconsciente

    Repite mentalmente afirmaciones positivas del tipo "Estoy cada vez más tranquilo, calmado...". "Me relajo a voluntad. Yo soy el dueño de mi cuerpo. Yo domino mi cuerpo y mi mente".;

    Repite mentalmente las afirmaciones positivas para favorecer el olvido de los problemas cotidianos.

Otras formas de relajación

    Estírate cuanto puedas al levantarse por la mañana.

    Simplemente camina. Camina por el placer de caminar durante media hora todos los días. Puedes optar por quince minutos por la mañana y quince por la tarde o noche. Mientras lo haces, observe todo lo que hay a tu alrededor (personas, paisaje) y descubrirás nuevos detalles cada día. Elije la marcha que desees y disfrútala.

    Controlar la respiración te ayudará a controlar los nervios en los momentos de máxima tensión, cuando respirar se hace más difícil. El ser humano sólo utiliza un 20% de la capacidad pulmonar; por lo que hay que concentrarse en llenar los pulmones de aire y controlar cómo poco a poco vamos expulsándolo provoca sosiego y tranquilidad.

    Los ojos y las rojeces con que acusan nuestro cansancio merecen una atención especial. Algo tan sencillo como taparlos con las palmas de las manos sin que éstas lleguen a tocarlos proporciona una sensación de descanso inmediato. La oscuridad y el calor relajan los globos oculares.

    Los automasajes circulares en la nuca, alrededor de las sienes, en el cuello y en el cuero cabelludo proporcionan una sensación de descanso absoluto.

    Un baño caliente recupera y estimula el organismo; en su defecto, una ducha dirigiendo el chorro a los hombros, riñones y cuello y evitando las zonas de difícil circulación, como los pies y las piernas, facilita un descanso tranquilo. Si además estimulamos la piel masajeándola con unas gotas de aceite, la sensación de relax será total.

    Escucha música suave y relajante, cierra los ojos e imagínate o recuerda momentos agradables de tu vida.

Via  saludemia.com