Descubre todo lo que te puede beneficiar dormir bien

martes, 28 de octubre de 2014
Parece ser que ser un dormilón o pasar muchas horas durmiendo no es negativo ¡todo lo contrario! Diversos estudios han demostrado que el dormir una determinada cantidad de horas (entre 8 y 10) y hacerlo de forma relajada aporta grandes beneficios a la salud.

Beneficios de dormir bien

Recientemente leíamos en los medios que “Los trastornos del sueño, que afectan al 30% de la población mundial, deterioran la salud y reducen la esperanza de vida”. ¿Preocupante?
Existen diversas razones que explicarían estos trastornos del sueño: el estrés, preocupaciones, ansiedad, alto consumo de cafeína u otros excitantes, etc. Sin embargo se vuelve una prioridad cuidar y velar por un buen dormir y así disfrutar de buena salud además de…

    Vitalidad y positivismo: Las personas que logran tener un buen dormir y respetar las 8 horas de sueño, suelen despertarse de buen humor y con mayor vitalidad.

    Concentración: El buen dormir permite lograr mayor concentración y organización de las tareas diarias en casa y en el trabajo.

    Aprendizaje: Diversos estudios han demostrado que un buen dormir es garantía de un correcto aprendizaje en niños y adultos al permitir una mente despejada y activa.

    Defensas: Si duermes bien podrás disfrutar de un sistema inmunológico más potente, ya que la falta de sueño lo debilita y un cuerpo libre de estrés.

    Corazón sano: La respiración durante el sueño es más lenta y profunda lo que permite una mayor oxigenación de la sangre y la regeneración y reparación de los tejidos coronarios.

    Adelgaza: Durante el sueño nuestro cuerpo disminuye los niveles de grelina, la hormona que hace sentir hambre.

Estos son algunos de los beneficios que ofrece el buen dormir a nuestro cuerpo permitiéndonos disfrutar de una buena salud. Dormilones y dormilonas… ya sabéis… ¡el dormir garantiza belleza y salud!

Via blog.promocionesfarma.com

Un Buen Descanso para aliviar el Dolor de Espalda

jueves, 23 de octubre de 2014
Piensa en esto: probablemente te has pasado casi el 25% de tu vida durmiendo. Con tanto tiempo debajo de las sábanas, parece bastante lógico que un buen descanso sea fundamental a la hora de aliviar tu dolor de espalda y mejorar el estado de nuestra salud en general.

Y a la inversa, la falta de sueño o un mal descanso pueden ser los causantes de dolores de espalda, y agravar molestias ya existentes.

El uso de un colchón adecuado y una almohada cómoda es fundamental para tener una noche de descanso reparador y despertar descansados y frescos. Por otra parte, dormir en el colchón equivocado puede ser la causa de sueños poco reparadores o sencillamente provocar insomnio y dolores de espalda. Las personas que sufren de dolor de espalda te dirán con seguridad que un colchón que no es el adecuado empeora el dolor.

El tipo de colchón no es el único factor que puede provocar dificultades en el dormir. Existen además otros causas que deben tomarse en cuenta, entre ellas:

    Efectos secundarios de medicamentos
    Patrones irregulares de sueño
    Uso de cafeína, alcohol y tabaco
    Apnea del sueño
    Ansiedad y stress

Si tu dolor de espalda es persistente o intenso, podría existir un mal subyacente que no tiene nada que ver con el colchón que usas. En tal caso deberías consultar con un especialista para realizar un examen completo y obtener un diagnóstico y tratamiento apropiados.

En resumen: entender el rol del insomnio en relación con el dolor crónico, conocer las técnicas apropiadas para dormir y las directrices correctas sobre qué colchones usar puede ayudar a que tus noches (y tus días) sean más agradables.

La comodidad en el dormir es sobre todo una cuestión de preferencia personal, aunque sí existen ciertas directrices que conviene seguir. Lógicamente que solamente con cambiar tu colchón no curarás tus problemas de la espalda. Sin embargo, un mal descanso sí que puede agravar el dolor.



 Via  tuespaldasana.com

Remedios caseros para el insomnio: aromaterapia

martes, 21 de octubre de 2014
¿Habéis oído hablar alguna vez de la aromaterapia? La aromaterapia es el uso de los aceites esenciales captados de plantas: árboles, flores, hierbas o arbustos. La palabra “aromaterapia” alude precisamente a la posible capacidad de algunos aromas, procedentes de plantas,  de influir de diferentes maneras en nuestro plano emocional y fisiológico, hasta incluso servir de ayuda ante algunos síntomas o afecciones.  Aunque pueda parecer un tanto extraño que el aceite esencial  de una planta pueda tener efectos en nuestro cuerpo no es lo es tanto si pensamos que muchas de  las medicinas de uso habitual proceden de plantas o hierbas medicinales. 

Pero aunque el uso de la aromaterapia es común desde hace varios siglos en diferentes civilizaciones, la comunidad científica duda en  respaldarla,  ya que aún faltan estudios  y evidencia  que demuestren su eficacia real.  Por ello, no deberíamos pensar en la aromaterapia como una manera de curarse o de tratar enfermedades.



Quienes defienden el uso de la aromaterapia  explican que  funciona a través de la piel y el sistema linfático, que lo lleva a todos los órganos del cuerpo, y a través del bulbo olfativo, que se encuentra delante del hipotálamo, parte del cerebro responsable de nuestras emociones.  Por ejemplo, algunas personas utilizan el aceite esencial de lavanda contra el insomnio, ya que se le atribuyen propiedades relajantes y/o calmantes.

Lo cierto es que, sean ciertas o no las propiedades del aceite esencial de lavanda,   sí que es cierto que hay muchas cosas que que podemos hacer en casa contra el insomnio, como hemos visto en otros artículos. Muchas veces la causa final de que no durmamos bien  no está en ninguna patología  si no que radica en malos hábitos: desajustes horarios, un alto nivel de estrés, no poder desconectar, un consumo excesivo de cafeína,  o llevarse los problemas a la cama.

Técnicas como aprender a respirar bien, ejercicios de yoga o meditación, o escuchar música relajante como la de nuestra lista de canciones para dormir  pueden ser una ayuda en este caso. Y de la misma manera, un baño  templado, con un aceite esencial – de lavanda u otro aroma que nos parezca relajante y nos ayude a desconectar- puede contribuir a que nos vayamos a dormir más tranquilos y con mejor disposición para conciliar el sueño. Si lo probáis, os invitamos a contarnos su resultado en los comentarios.

Via dormidina.com

Seis efectos sobre la salud por no dormir nada en 24 horas o dormir muy poco habitualmente

lunes, 20 de octubre de 2014
Estar 24 horas sin dormir tiene efectos en los reflejos, el estómago... incluso en el Índice de Masa Corporal. La presión arterial también se ve afectada cuando se baja de las seis horas de sueño por día. Si no se duerme, el cerebro no puede limpiar las proteínas formadoras de placas que causan la enfermedad de alzheimer y la demencia.

Expertos de la Escuela de Medicina de Harvard ha elaborado un estudio, publicado en la revista Sleep, que muestra que casi un cuarto de las personas que duermen menos de seis horas por noche tienen algún tipo de enfermedad cardiovascular. Bajar de las cinco horas expone a un riesgo de muerte prematura y bajar de ese número de horas (incluyendo aquellas personas que, ocasionalmente, no duermen nada en 24 horas) tiene una serie de efectos sobre la salud, según otros estudios similares:


En los reflejos: después de 24 horas sin dormir, el rendimiento cognitivo y motor coincide con el de alguien que ha bebido cinco copas, según publica Nature.

En el estómago: la producción de leptina, la hormona que te hace sentir lleno y regula el almacenamiento de grasa, es un 15,5% menor en los que habitualmente duermen, al menos cinco horas , según una investigación de la Universidad de Wisconsin.

En el Índice de Masa Corporal: el Índice de Masa Corporal es un 3,6% mayor de media en aquellos que duermen menos de cinco horas, según investigadores de la Universidad de Stanford.

En la presión arterial: una persona que duerme menos de seis horas diarias aumenta su presión arterial sistólica hasta 132 (cuando lo ideal es estar por debajo de 120).

En el páncreas: aquellos que duermen una media por debajo de seis horas suelen ser el doble de propensos a sufrir diabetes, independientemente de su edad o nivel de actividad, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale.

En el cerebro: estar tres días consecutivos durmiendo cuatro horas o menos mata células del cerebro. Peor aún si no se duerme, ya que el cerebro no puede limpiar las proteínas formadoras de placas que causan la enfermedad de alzheimer y la demencia.

Insomnio y otros síndromes

El trastorno del sueño más frecuente es el insomnio, que de manera crónica afecta a un 10% de la población y de manera transitoria a un 40%. Pero también influyen otros trastornos.

Uno de las más frecuentes es el síndrome de las piernas inquietas, que tiene una prevalencia de entre el 5 y el 10% de la población y que dificulta el sueño a quien la padece.

Otra de las enfermedades que afectan al descanso nocturno es el síndrome de la apnea obstructiva del sueño (SAOS), que sufre un 4% de la población y que es muy peligrosa, ya que la persona que la padece deja de respirar durante unos segundos.

Via 20minutos.es

Consejos para relajarse antes de dormir

viernes, 17 de octubre de 2014
La verdad es que desde que practico algunas disciplinas como el yoga o el pilates  duermo bastante mejor debido a que he aprendido a relajarme y mantener la mente despejada en el momento de ir a acostarme.

Seguro que alguna vez te has ido a la cama y debido al estrés o al ajetreo del día, no consigues estar relajado y por lo tanto tardas mucho en dormir. Hoy me he propuesto que acabes con esto: ¡es hora de dejar de dar vueltas en la cama!

Dormir bien es importante para tu salud

Tu cuerpo necesita descansar para poder regenerarse y con ello mantenerse sano. Ese descanso lo obtienes a través de la horas de sueño que duermes a diario, por lo que es vital que ese sueño sea lo más estable y plácido posible.



Si no consigues descansar lo suficiente, tu cuerpo lo notará y eso puede afectar a diferentes aspectos como la concentración, la memoria o incluso el sistema inmunológico. Por eso es importante que conozcas algunos trucos para que tu sueño sea lo más reparador posible.

¡Adiós a las noches sin dormir!

Hay una serie de ejercicios y productos que pueden ayudarte a relajarte antes de irte a dormir y con ello contribuir a que tengas un sueño más estable y duradero.

Por ejemplo, el yoga o el pilates, cómo te comentaba al principio, tienen técnicas que facilitan la relajación y el control del cuerpo, lo que ayuda a conseguir que puedas dormir con más facilidad.

Ambos deportes permiten reducir la tensión muscular, lo que ayuda a que tu cuerpo se relaje y eso incidirá en que puedas dormir mejor. También te ayudan a controlar tu respiración, otro aspecto fundamental a la hora de conseguir un nivel de relajación suficiente para poder conciliar el sueño correctamente.

Los productos que pueden ayudarte a relajar tu cuerpo y tu mente son las infusiones, como la valeriana o la tila. Ambas ayudan a que tu sistema nervioso se relaje y puedas tener las condiciones adecuadas para dormir bien. Además, son totalmente naturales.

Otra técnica que contribuye a favorecer que concilies el sueño es tomar un baño con agua tibia y sales de baño antes de irte a la cama. Conseguirás que tu cuerpo se relaje, además de ayudarte a liberar tu mente de las tensiones del día a día.

Mi consejo es que dejes fuera de la cama todo el estrés y las preocupaciones del día y te vayas a dormir lo más relajado y tranquilo posible.

Via  deporteysalud.hola.com

Como favorecen los sistemas de descanso a la salud cervical

miércoles, 15 de octubre de 2014
El descanso es una necesidad básica del ser humano. Quizá no eres consciente de su importancia pero ¿sabías que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo? Seguro que este dato te hace reflexionar sobre cómo descanso y salud van íntimamente unidos.

Médicos, expertos y fabricantes coinciden en que utilizar un colchón y una almohada adecuados es fundamental para un sueño reparador. ¿Cómo elegirlos?

Existen tantos tipos de almohada y colchón como personas. En el caso de las almohadas, debemos saber que el cuello cuenta con un gran número de músculos, ligamentos y articulaciones que soportan una gran tensión a lo largo del día. Por tanto, tenemos que buscar una almohada que permita descansar y relajar esa parte del cuerpo por la noche.

Los dos factores más importantes a la hora de comprar una almohada son la altura y la firmeza de la misma. Para evitar dolores de espalda y problemas respiratorios como los ronquidos, los doctores recomiendan la postura decúbito lateral o fetal, es decir, de lado y con la columna recta. Existen almohadas, especialmente diseñadas, que “obligan” a quien las utiliza a adoptar esta postura beneficiosa para nuestro descanso.

En cuanto a la compra del colchón, los especialistas en descanso determinan que lo mejor es uno que no sea ni excesivamente duro ni tampoco demasiado blando. Los diferentes tipos de colchones que podemos encontrar son: de muelles, de látex o de espuma.

Cada uno de ellos es recomendable según las características físicas de la persona. Lo mejor es escoger uno de calidad con una base firme de descanso y seguir siempre los consejos del fabricante en cuanto a conservación, uso y renovación. Como máximo, debes cambiar de colchón cada 10 años.

Via dormitienda.com

¿Cómo te indica tu cerebro que ya toca descansar?

martes, 14 de octubre de 2014
Imaginad una tarde de trabajo y/o estudio. Lleva un momento donde vuestro cerebro dice basta, es imposible concentrarse y no vale la pena intentarlo, porque será una pérdida de tiempo igualmente. No enfocamos los papeles o el ordenador, o aún enfocandolo no nos enteramos absolutamente de nada. ¿Os suena esta situación? Es lo que pasa cuando nuestro cerebro avisa que toca descansar, y que el trabajo que nos quede ya lo acabaremos más adelante.

Justamente esta situación que os acabo de describir es la que han estudiado en una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, donde se explica que la decisión de nuestro cerebro de “tomar un descanso” depende de una señal de estímulo determinada, donde nuestros músculos piden a gritos descansar o nuestro cerebro se niega, literalmente, a prestar atención a lo que estemos haciendo en ese momento. Es su forma de pedir que descansemos y tomemos un poco de aire para luego seguir nuestro trabajo.

Dicha señal no está preestablecida en nuestro cerebro. Para que se lleve a cabo están implicados múltiples factores, como la cantidad de esfuerzo que estemos llevando a cabo, o la recompensa que obtendremos por dicho esfuerzo. Cuanto más grande sea la recompensa y menor sea el esfuerzo que estemos realizando, más probabilidades tendremos de seguir con nuestro trabajo sin que nuestro preciado cerebro se queje. Tiene lógica, ¿verdad? Parece ser que el cerebro va calibrando constantemente el “punto de ruptura” para llamar nuestra atención y pedir un descanso.

Para entender cómo se lleva a cabo este tipo de señal, el grupo de investigación dirigido por Mathias Pessiglione, del Laboratorio de la Motivación Cerebral y el Comportamiento del INSERM, en París, estudiaron el cerebro de 39 personas con una técnica de resonancia magnética funcional (fMRI), donde se puede mapear el flujo sanguíneo de diferentes regiones cerebrales mientras los participantes llevan a cabo una tarea u otra; y un magnetoencefalografía (MEG) para detectar las señales eléctricas del cerebro.

Durante la investigación se les pidió a los participantes que apretaran el puño con su máximo esfuerzo con el fin de obtener diferentes recompensas monetarias. La empuñadura era calibrada según la fuerza e intensidad que llevaba a cabo cada participante y se mostraba en una pantalla con forma de termómetro. Los participantes tenían que apretar para mantener el nivel del líquido de dicho termómetro sobre un punto determinado para poder llevarse el dinero.

Por otra parte, se advirtió a los participantes que la cantidad de esfuerzo requerido podia cambiar durante la prueba, pero que no lo sabrían hasta que hubiera que cambiarlo. Cada 30 segundos se les iba mostrando se mostraba en la pantalla la cantidad de dinero en juego  (10, 20 o 50 céntimos de euro) y tenían que intentar ir ganando lo máximo posible.

Durante la prueba, las dos pruebas de escaneo cerebral iban mostrando la actividad cerebral de los participantes, y resulta que se activaba la región de la ínsula posterior, implicada en la percepción del dolor. Esta señal se iba haciendo más intensa cuando se requería más esfuerzo, y más leve cuando, con el mismo nivel de esfuerzo, la recompensa era mayor. Las mayores recompensas también producían una señal amortiguada durante los períodos de descanso entre las pruebas, es decir,  a mayor recompensa potencial, se requería un menor descanso y se llevaba a cabo un mayor esfuerzo.

Así lo describen los autores:

    “Esto puede explicar el fenómeno del proceso psicológico que se lleva a cabo delante de algunos límites, cuando nuestra motivación sigue empujando para traspasar, literalmente, dichos límites”

    “El cerebro puede ajustar la sensibilidad de las regiones del dolor en función de las expectativas de recompensa”


Es decir, lo que concluyen los autores del estudio es que, aunque suframos y sintamos dolor delante de ciertas situaciones, si nuestras expectativas de futuro y recompensa son buenas, nuestro cerebro necesita menos descanso que si las expectativas son malas, o si hay demasiado desequilibrio entre esfuerzo y recompensa.

Vía:medciencia.com