Os queremos proponer algunas ideas básicas para cuidar la higiene del sueño. Es esencial en nuestro día y día, es fácil cuidarlo y puede llegar a proporcionar grandes ventajas.
El descanso nocturno restaura y prepara al cuerpo y la mente para un nuevo día. Los músculos se recuperan de las tensiones del día, el cerebro archiva y consolida la información recibida y memoria, mejora el humor, la piel se regenera, se vacían lagrimales…
Pero la falta de sueño disminuye la capacidad inmunológica humana, lo que provoca una importancia pérdida de defensas frente a la mayoría de enfermedades. Se han estudiado reacciones concretas por ejemplo, frente a la diabetes (disminuye la efectividad de la insulina), obesidad (incremento del apetito y disminución de la saciedad), cáncer (aumento del crecimiento de células cancerígenas.) o la hipertensión.
¿Qué es lo que debemos tener en cuenta?
En primer lugar conocer si dormimos lo necesario. A veces pensamos que sí, pero lo cierto es que en los días festivos o de descanso nuestras horas de sueño varían. Para ello recomendamos contar las horas de descanso de los días laborales y los festivos, SI hay una diferencia superior a una o dos horas es porque estás recuperando el sueño perdido. Deberías reestructurar el horario de tu día a día para darle más horas de descanso.
Ten en cuenta que las horas de sueño depende de cada persona, no es imprescindible dormir 8 horas, cada uno tiene su número de horas óptimo de descanso.
Si programas el despertador, recuerda que los sueños se miden en ciclos de 90 minutos. Sería recomendable ir sumando ciclos, por ejemplo 4 ciclos para dormir 6 horas, 5 ciclos para dormir 7 horas y 30 minutos, etc.
La televisión no es recomendable en la habitación y no acostarse directamente tras ver la televisión, ya que puede desvelarnos. Si en 20 o 30 minutos no coges el sueño, levántate y haz alguna tarea.
Por último, no olvides realizar alguna técnica de respiración o relajación al acostarte.
Via acretiopsicologos.es
Descansar, una de las claves para rendir mejor en el deporte
jueves, 27 de noviembre de 2014
Algo que la mayoría de los deportistas, sobre todo amateur, no tienen en cuenta a la hora de hacer deporte es el descanso que deben tener. Normalmente las personas que se han informado poco acerca de este tema piensan que cuanto más entrenamiento mejores resultados, sin excepción.
Sin embargo esto no es así, ya que además de un buen entrenamiento, para obtener resultados son necesarias una buena dieta y, por último, una buena planificación de los descansos, tema que trataremos en este artículo.
Calidad de entrenamiento
Como todo en la vida, en el deporte ocurre igual: no solo importa la cantidad, sino que la calidad de los entrenamientos es muy importante. Es cierto que hay que ser constante en el deporte y entrenar cuando te toca, pero sólo cuando te toca. Es fundamental seguir una rutina no sólo de entrenamiento, sino también cumplir los días de descanso.
Además, es preferible entrenar menos tiempo y con más dedicación y concentración que hacerlo durante más tiempo de cualquier forma. Así, no es lo mismo entrenar una hora dando el máximo y haciendo lo que tienes que hacer que estar dos horas entrenando a medio gas y sin cumplir el plan previsto, lo cual te llevará además a querer compensar ese mal entrenamiento con un día extra más que por supuesto quitarás de tu rutina de descanso, algo que nunca debes hacer.
Compensar fallos con más entrenamiento
Esto es un error muy común entre las personas que están empezando a hacer deporte o buscan adelgazar saliendo a correr o a hacer cualquier tipo de ejercicio. Por ejemplo en este segundo caso, se da muchas veces que las personas que buscan adelgazar se dan un capricho en su dieta que no deberían, y buscan compensarlo metiendo más tiempo de entrenamiento o un día más de ejercicio: craso error. Si haces esto tu cuerpo no descansará lo que debería, tu nivel de estrés y cortisol aumentará y tus músculos quedarán dañados, y estos tres factores unidos pueden hacerte no solo que no pierdas peso, sino que a la larga ganes peso y te cueste mucho más mantener la línea.
¿Por qué debemos descansar correctamente?
Dormir y cumplir los días de descanso bien es fundamental por varios motivos:
Descansando reduciremos el estrés y aumentaremos la producción de testosterona, hormona básica para los deportistas o si quieres perder peso.
Nuestros músculos se recuperan del esfuerzo estando en reposo.
Durmiendo lo necesario tendremos más energía durante el día y nuestros entrenamientos serán de mayor calidad.
Estar descansado es fundamental para ser positivo y estar de buen humor.
¿Cuánto debo descansar?
Es fundamental cada día dormir al menos 8 horas por la noche seguidas y, a poder ser, media hora de siesta después de comer. Además, hay un truco muy sencillo para saber si un día necesitas descansar de hacer deporte o no:
Tómate las pulsaciones nada más levantarte durante una semana seguida que no hagas deporte: haznos caso y haz ese sacrificio, una semana sin deporte para hacer esto y a la larga la compensarás con creces. Anota todos los días las pulsaciones que tienes, las cuales puedes tomar a ojo o con un aparato de medir la tensión. Es importante que las tomes siempre en el mismo momento.
Bien, ahora cuando un día tengas dudas de si estás lo suficientemente descansado o no, tómate las pulsaciones y si son más altas es que necesitas descansar: quiere decir que tu cuerpo está bombeando un exceso de sangre y nutrientes a tus músculos para que se recuperen aún.
Espero haberte convencido de por qué es importante descansar bien y las medidas que debes tomar para tener un buen descanso y rendir mejor en el deporte.
Via tengoagujetas.com
Sin embargo esto no es así, ya que además de un buen entrenamiento, para obtener resultados son necesarias una buena dieta y, por último, una buena planificación de los descansos, tema que trataremos en este artículo.
Calidad de entrenamiento
Como todo en la vida, en el deporte ocurre igual: no solo importa la cantidad, sino que la calidad de los entrenamientos es muy importante. Es cierto que hay que ser constante en el deporte y entrenar cuando te toca, pero sólo cuando te toca. Es fundamental seguir una rutina no sólo de entrenamiento, sino también cumplir los días de descanso.
Además, es preferible entrenar menos tiempo y con más dedicación y concentración que hacerlo durante más tiempo de cualquier forma. Así, no es lo mismo entrenar una hora dando el máximo y haciendo lo que tienes que hacer que estar dos horas entrenando a medio gas y sin cumplir el plan previsto, lo cual te llevará además a querer compensar ese mal entrenamiento con un día extra más que por supuesto quitarás de tu rutina de descanso, algo que nunca debes hacer.
Compensar fallos con más entrenamiento
Esto es un error muy común entre las personas que están empezando a hacer deporte o buscan adelgazar saliendo a correr o a hacer cualquier tipo de ejercicio. Por ejemplo en este segundo caso, se da muchas veces que las personas que buscan adelgazar se dan un capricho en su dieta que no deberían, y buscan compensarlo metiendo más tiempo de entrenamiento o un día más de ejercicio: craso error. Si haces esto tu cuerpo no descansará lo que debería, tu nivel de estrés y cortisol aumentará y tus músculos quedarán dañados, y estos tres factores unidos pueden hacerte no solo que no pierdas peso, sino que a la larga ganes peso y te cueste mucho más mantener la línea.
¿Por qué debemos descansar correctamente?
Dormir y cumplir los días de descanso bien es fundamental por varios motivos:
Descansando reduciremos el estrés y aumentaremos la producción de testosterona, hormona básica para los deportistas o si quieres perder peso.
Nuestros músculos se recuperan del esfuerzo estando en reposo.
Durmiendo lo necesario tendremos más energía durante el día y nuestros entrenamientos serán de mayor calidad.
Estar descansado es fundamental para ser positivo y estar de buen humor.
¿Cuánto debo descansar?
Es fundamental cada día dormir al menos 8 horas por la noche seguidas y, a poder ser, media hora de siesta después de comer. Además, hay un truco muy sencillo para saber si un día necesitas descansar de hacer deporte o no:
Tómate las pulsaciones nada más levantarte durante una semana seguida que no hagas deporte: haznos caso y haz ese sacrificio, una semana sin deporte para hacer esto y a la larga la compensarás con creces. Anota todos los días las pulsaciones que tienes, las cuales puedes tomar a ojo o con un aparato de medir la tensión. Es importante que las tomes siempre en el mismo momento.
Bien, ahora cuando un día tengas dudas de si estás lo suficientemente descansado o no, tómate las pulsaciones y si son más altas es que necesitas descansar: quiere decir que tu cuerpo está bombeando un exceso de sangre y nutrientes a tus músculos para que se recuperen aún.
Espero haberte convencido de por qué es importante descansar bien y las medidas que debes tomar para tener un buen descanso y rendir mejor en el deporte.
Via tengoagujetas.com
La importancia de descansar y desconectar
martes, 25 de noviembre de 2014
Tags: descanso, Productividad, toptrucos
Descanso
autor: broodkast
Artículo perteneciente a la serie «Eres Productivo». Pero hay más artículos… ¡no te los pierdas!
Yo diría que es una importancia capital, vital, esencial, fundamental. En la charla que hace unas semanas di en Iniciador Asturias una de las ideas que transmití fue que para mí, uno de los valores esenciales de cualquier emprendedor debería ser el descanso. Cuidarlo, mimarlo e invertir en él todo lo que podamos.
Sin un buen descanso, físico y mental, no hay ideas, no hay motivación, no hay ilusión, no hay energía, no hay innovación, no hay creatividad, no hay empresa ni proyecto ni tareas ni estudio ni aprendizaje ni formación ni nada.
Esa frase tan extendida de “dormir es para débiles” me parece una de las mayores gilipolleces que se pueden escuchar hoy día. Dormir es de inteligentes, porque con un descanso adecuado estás invirtiendo en ti. El primer y gran beneficiado de descansar bien SIEMPRE eres tú. El reto no es ver quién aguanta más con los párpados abiertos, sino sacar lo mejor de nosotros mismos, hacer las cosas mejor, vivir mejor.
El descanso naturalmente no sólo es dormir, reposar o “no hacer nada”. Consiste también en cómo empleamos nuestras horas de ocio y tiempo libre. Consiste en las actividades y tareas de ocio que fomentan el entretenimiento, la relajación y el entusiasmo.
Voy a recoger en este artículo algunas de las claves para desconectar y descansar mejor. No son las únicas, no son las mejores, son las que me han funcionado a mí.
Descanso nocturno adecuado
“Me levanto hecho polvo. Vaya semana, estamos a martes y ya no puedo más”.
Quédate con esta idea que siempre me ha funcionado a mí: no rinde más quien más horas roba al sueño sino quien mejor aprovecha cada hora del día.
Como observaba anteriormente el descanso nocturno es una de las piezas fundamentales del día siguiente. La energía, la creatividad, la motivación y hasta la ilusión no nacen “porque sí” o caen como regalo del cielo, sino que se buscan, se persiguen intencionadamente. Hay que ponérselo fácil para que lleguen. Y en buena medida nacen de un descanso nocturno adecuado y relajado.
Revisa tus hábitos de descanso nocturno y pregúntate: ¿lo cuido?, ¿me preocupo por él?, ¿duermo las horas suficientes?, ¿entiendo de verdad la importancia que juega en mi día a día?
No rinde más quien más horas roba al sueño sino quien mejor aprovecha cada hora del día.
El móvil no es el mando a distancia
Hoy en día es muy común estar viendo la TV y tener el móvil junto al mando a distancia. Y está ahí, tan a mano, y es tan bonito y reluciente, que es una tentación mirar de reojo si me ha llegado ese correo “tan importante”, si fulanito ha dicho algo “tan importante” en Twitter o si han publicado algo “tan importante” en tal o cual blog.
En la medida de lo posible aleja tu móvil de tu tiempo de desconexión. Si te sientes tentado de cogerlo cámbialo de lugar, llévalo a la otra habitación o enciérralo en un cajón.
Es el momento de descansar, de degustar ese apasionante libro, de disfrutar de una película o de una charla con tu pareja o tu familia. Tu trabajo ha terminado… no te perjudiques a ti mismo profanando el sagrado momento de descanso.
Ya verás, ese correo, ese tweet o esa noticia “tan importante” seguirán estando ahí, al día siguiente, y podrás atenderlos con la serenidad y la frescura de alguien que sí ha aprovecha su tiempo de ocio y descanso.
Tiempo de trabajar, tiempo de descansar
“Cuando estés trabajando… trabaja; y cuando estés descansando… descansa”. Esta perogrullada es algo que muy pocas personas consiguen hacer. Tenemos un problema que resolver, hay una tarea que completar y creemos, erróneamente, que robando tiempo al descanso vamos a hacerlo mejor o solucionarlo antes.
Trabajar en tiempo de descanso nos transmite una falsa sensación de efectividad y lo que estamos haciendo es debilitar nuestra energía, nuestra creatividad, nuestra motivación.
Actúa con inteligencia. Es difícil decir esto pero necesario: “ahora no voy a ponerme con esto. Lo haré mañana, cuando esté fresco, despejado y tenga las pilas a tope”.
Ese problema, ese proyecto, esa tarea, estará esperando ahí a la mañana siguiente y podrás dar lo mejor de ti para completarlos o solucionarlo.
Hay que relajarse cuando no tienes tiempo para ello.
Si vas a mil, párate a descansar
Anota esta frase de Sydney J. Harris que tanto me ha ayudado a mí: «Hay que relajarse cuando no tienes tiempo para ello».
Especialmente cuando estás estresado, tu agenda está a punto de explotar o hay algún problema que tiene que ser resuelto lo mejor que puedes hacer es pararte y descansar. Es difícil hacerlo pero regalarte un buen momento de ocio es una de las claves para solucionarlo. Porque a cambio obtendrás relajación, determinación y creatividad.
Las mejores ideas casi siempre nacen fuera o alejados del trabajo, nunca cuando estás embotado con la cabeza hundida en el teclado.
Cuando tu mente está liberada de la presión es cuando crea libremente sus mejores ideas. Pero también es cuando tienes más lucidez y tranquilidad para solucionar cualquier conflicto. No pierdas de vista que lo mejor de ti saldrá a la luz en ese momento.
Ocio entretenido y variado
“Se me ha pasado el fin de semana y no he hecho nada, mañana ya es lunes”.
En cuestión de tiempo libre en general somos muy poco creativos y variados. Casi siempre hacemos lo mismo y tendemos a caer en la monotonía y el tedio. ¿Cómo alguien se puede aburrir en su tiempo libre? Uno nunca se puede cansar de uno mismo y de las cosas que más le gustan. Por eso, porque le gustan de verdad.
¿Por qué ocurre eso entonces? Porque no prestamos importancia a las actividades que hacemos en nuestro ocio. Porque no calibramos la importancia de variar y probar cosas nuevas. Vamos sobre raíles también en nuestro tiempo libre.
Mi propuesta es hacer algo totalmente distinto. Te propongo empezar este fin de semana, no esperes más. Haz algo totalmente distinto a lo que acostumbres. Vete a un concierto, al teatro, a un museo, haz una excursión con tus amigos o familia, prueba un nuevo sabor o cocina algo distinto, etc. Una actividad de ocio insólita te proporcionará diversión, te despejará, te enriquecerá, ahuyentará el aburrimiento y te aportará creatividad.
Como digo yo hay que ser creativo para ser creativo. E invirtiendo en un ocio y tiempo libre variado y entretenido también cuenta.
Hay que ser creativo para ser creativo. E invirtiendo en un ocio variado y entretenido también cuenta.
Hazle un hueco a tu hobby
“Ya no tengo tiempo ni para mi hobby”. Esta es una frase que hoy en día escuchamos con mucha frecuencia.
Y yo me pregunto: “¿de verdad no tienes tiempo para ti, para invertir en ti, para cuidarte y regalarte lo que más te gusta? ¿Tan increíblemente importante es cada mínima cosa que haces que te impide tener 30-40 minutos al día para dedicarlo a lo que más te gusta?”
En mi experiencia SIEMPRE hay tiempo para uno mismo. El problema es que hemos salpicado nuestro día a día de tantas tareas y actividades insignificantes (y estúpidas) que además repetimos de forma instintiva, que nos hemos hecho creer que “no hay tiempo para nada”.
Mi propuesta es esta: analiza las cosas que haces todos los días o todas las semanas y pregúntate si verdaderamente las tienes que hacer o si no les estás dedicando demasiado tiempo. Todas esas actividades actúan como una “hipoteca vital”. Es decir, tienes “pagarlas” sí o sí. Intenta eliminarlas o reducirlas al máximo y haz sitio para las cosas que verdaderamente te gustan, te inspiran, te entretienen.
Diviértete al 200%
Más de una vez he mencionado que las personas que buscan la Productividad son las que más y mejor disfrutan del descanso y de su tiempo libre. Porque durante el ocio valoran el trabajo que han dejado atrás, lo hacen además de forma más distendida porque han cumplido con sus tareas y lo hacen de forma más consciente porque le dan un sentido a esa actividad de ocio.
La diversión “al máximo” es una de las claves para hacer brotar la creatividad, la motivación y la energía con las que cada día te levantas. La diversión, la risa, la carcajada, son ingredientes esenciales para aquellas personas que buscan sacar lo mejor de sí mismos.
Y siempre que puedas, hazlo en grupo. Estar con tus amigos o familia y pasarlo bien, reír y divertirte, multiplicará los efectos beneficiosos de tu descanso. Serás más y mejor.
Via thinkwasabi.com
Descanso
autor: broodkast
Artículo perteneciente a la serie «Eres Productivo». Pero hay más artículos… ¡no te los pierdas!
Yo diría que es una importancia capital, vital, esencial, fundamental. En la charla que hace unas semanas di en Iniciador Asturias una de las ideas que transmití fue que para mí, uno de los valores esenciales de cualquier emprendedor debería ser el descanso. Cuidarlo, mimarlo e invertir en él todo lo que podamos.
Sin un buen descanso, físico y mental, no hay ideas, no hay motivación, no hay ilusión, no hay energía, no hay innovación, no hay creatividad, no hay empresa ni proyecto ni tareas ni estudio ni aprendizaje ni formación ni nada.
Esa frase tan extendida de “dormir es para débiles” me parece una de las mayores gilipolleces que se pueden escuchar hoy día. Dormir es de inteligentes, porque con un descanso adecuado estás invirtiendo en ti. El primer y gran beneficiado de descansar bien SIEMPRE eres tú. El reto no es ver quién aguanta más con los párpados abiertos, sino sacar lo mejor de nosotros mismos, hacer las cosas mejor, vivir mejor.
El descanso naturalmente no sólo es dormir, reposar o “no hacer nada”. Consiste también en cómo empleamos nuestras horas de ocio y tiempo libre. Consiste en las actividades y tareas de ocio que fomentan el entretenimiento, la relajación y el entusiasmo.
Voy a recoger en este artículo algunas de las claves para desconectar y descansar mejor. No son las únicas, no son las mejores, son las que me han funcionado a mí.
Descanso nocturno adecuado
“Me levanto hecho polvo. Vaya semana, estamos a martes y ya no puedo más”.
Quédate con esta idea que siempre me ha funcionado a mí: no rinde más quien más horas roba al sueño sino quien mejor aprovecha cada hora del día.
Como observaba anteriormente el descanso nocturno es una de las piezas fundamentales del día siguiente. La energía, la creatividad, la motivación y hasta la ilusión no nacen “porque sí” o caen como regalo del cielo, sino que se buscan, se persiguen intencionadamente. Hay que ponérselo fácil para que lleguen. Y en buena medida nacen de un descanso nocturno adecuado y relajado.
Revisa tus hábitos de descanso nocturno y pregúntate: ¿lo cuido?, ¿me preocupo por él?, ¿duermo las horas suficientes?, ¿entiendo de verdad la importancia que juega en mi día a día?
No rinde más quien más horas roba al sueño sino quien mejor aprovecha cada hora del día.
El móvil no es el mando a distancia
Hoy en día es muy común estar viendo la TV y tener el móvil junto al mando a distancia. Y está ahí, tan a mano, y es tan bonito y reluciente, que es una tentación mirar de reojo si me ha llegado ese correo “tan importante”, si fulanito ha dicho algo “tan importante” en Twitter o si han publicado algo “tan importante” en tal o cual blog.
En la medida de lo posible aleja tu móvil de tu tiempo de desconexión. Si te sientes tentado de cogerlo cámbialo de lugar, llévalo a la otra habitación o enciérralo en un cajón.
Es el momento de descansar, de degustar ese apasionante libro, de disfrutar de una película o de una charla con tu pareja o tu familia. Tu trabajo ha terminado… no te perjudiques a ti mismo profanando el sagrado momento de descanso.
Ya verás, ese correo, ese tweet o esa noticia “tan importante” seguirán estando ahí, al día siguiente, y podrás atenderlos con la serenidad y la frescura de alguien que sí ha aprovecha su tiempo de ocio y descanso.
Tiempo de trabajar, tiempo de descansar
“Cuando estés trabajando… trabaja; y cuando estés descansando… descansa”. Esta perogrullada es algo que muy pocas personas consiguen hacer. Tenemos un problema que resolver, hay una tarea que completar y creemos, erróneamente, que robando tiempo al descanso vamos a hacerlo mejor o solucionarlo antes.
Trabajar en tiempo de descanso nos transmite una falsa sensación de efectividad y lo que estamos haciendo es debilitar nuestra energía, nuestra creatividad, nuestra motivación.
Actúa con inteligencia. Es difícil decir esto pero necesario: “ahora no voy a ponerme con esto. Lo haré mañana, cuando esté fresco, despejado y tenga las pilas a tope”.
Ese problema, ese proyecto, esa tarea, estará esperando ahí a la mañana siguiente y podrás dar lo mejor de ti para completarlos o solucionarlo.
Hay que relajarse cuando no tienes tiempo para ello.
Si vas a mil, párate a descansar
Anota esta frase de Sydney J. Harris que tanto me ha ayudado a mí: «Hay que relajarse cuando no tienes tiempo para ello».
Especialmente cuando estás estresado, tu agenda está a punto de explotar o hay algún problema que tiene que ser resuelto lo mejor que puedes hacer es pararte y descansar. Es difícil hacerlo pero regalarte un buen momento de ocio es una de las claves para solucionarlo. Porque a cambio obtendrás relajación, determinación y creatividad.
Las mejores ideas casi siempre nacen fuera o alejados del trabajo, nunca cuando estás embotado con la cabeza hundida en el teclado.
Cuando tu mente está liberada de la presión es cuando crea libremente sus mejores ideas. Pero también es cuando tienes más lucidez y tranquilidad para solucionar cualquier conflicto. No pierdas de vista que lo mejor de ti saldrá a la luz en ese momento.
Ocio entretenido y variado
“Se me ha pasado el fin de semana y no he hecho nada, mañana ya es lunes”.
En cuestión de tiempo libre en general somos muy poco creativos y variados. Casi siempre hacemos lo mismo y tendemos a caer en la monotonía y el tedio. ¿Cómo alguien se puede aburrir en su tiempo libre? Uno nunca se puede cansar de uno mismo y de las cosas que más le gustan. Por eso, porque le gustan de verdad.
¿Por qué ocurre eso entonces? Porque no prestamos importancia a las actividades que hacemos en nuestro ocio. Porque no calibramos la importancia de variar y probar cosas nuevas. Vamos sobre raíles también en nuestro tiempo libre.
Mi propuesta es hacer algo totalmente distinto. Te propongo empezar este fin de semana, no esperes más. Haz algo totalmente distinto a lo que acostumbres. Vete a un concierto, al teatro, a un museo, haz una excursión con tus amigos o familia, prueba un nuevo sabor o cocina algo distinto, etc. Una actividad de ocio insólita te proporcionará diversión, te despejará, te enriquecerá, ahuyentará el aburrimiento y te aportará creatividad.
Como digo yo hay que ser creativo para ser creativo. E invirtiendo en un ocio y tiempo libre variado y entretenido también cuenta.
Hay que ser creativo para ser creativo. E invirtiendo en un ocio variado y entretenido también cuenta.
Hazle un hueco a tu hobby
“Ya no tengo tiempo ni para mi hobby”. Esta es una frase que hoy en día escuchamos con mucha frecuencia.
Y yo me pregunto: “¿de verdad no tienes tiempo para ti, para invertir en ti, para cuidarte y regalarte lo que más te gusta? ¿Tan increíblemente importante es cada mínima cosa que haces que te impide tener 30-40 minutos al día para dedicarlo a lo que más te gusta?”
En mi experiencia SIEMPRE hay tiempo para uno mismo. El problema es que hemos salpicado nuestro día a día de tantas tareas y actividades insignificantes (y estúpidas) que además repetimos de forma instintiva, que nos hemos hecho creer que “no hay tiempo para nada”.
Mi propuesta es esta: analiza las cosas que haces todos los días o todas las semanas y pregúntate si verdaderamente las tienes que hacer o si no les estás dedicando demasiado tiempo. Todas esas actividades actúan como una “hipoteca vital”. Es decir, tienes “pagarlas” sí o sí. Intenta eliminarlas o reducirlas al máximo y haz sitio para las cosas que verdaderamente te gustan, te inspiran, te entretienen.
Diviértete al 200%
Más de una vez he mencionado que las personas que buscan la Productividad son las que más y mejor disfrutan del descanso y de su tiempo libre. Porque durante el ocio valoran el trabajo que han dejado atrás, lo hacen además de forma más distendida porque han cumplido con sus tareas y lo hacen de forma más consciente porque le dan un sentido a esa actividad de ocio.
La diversión “al máximo” es una de las claves para hacer brotar la creatividad, la motivación y la energía con las que cada día te levantas. La diversión, la risa, la carcajada, son ingredientes esenciales para aquellas personas que buscan sacar lo mejor de sí mismos.
Y siempre que puedas, hazlo en grupo. Estar con tus amigos o familia y pasarlo bien, reír y divertirte, multiplicará los efectos beneficiosos de tu descanso. Serás más y mejor.
Via thinkwasabi.com
Un colchón en materiales naturales para dormir bien
lunes, 24 de noviembre de 2014
Tu colchón es la pieza central de tu descanso. Si se tuviera que contestar una sola cosa a la pregunta “¿Como dormir bien?”, esta respuesta única sería: una cama y un colchón en materiales naturales. Descubre aquí porque
El material del colchón: escoger bien para dormir bien!
Uno de los secretos olvidados para dormir mejor es asegurarte de que tu colchón y su funda sean 100% naturales: algodón, lana, látex natural. Estos materiales naturales, a parte de sus calidades para el confort, te aseguran la mejor transpirabilidad, pero sobre todo que no se acumula electricidad estática en tu cama. El cuerpo al final y al cabo es electricidad: las partículas más pequeñas que nos componen tienen carga eléctrica, y necesitan un equilibrio para que todo funcione de manera óptima.
Muelles y materiales sintéticos: mejor evitarlos para dormir mejor
Los materiales sintéticos utilizados en la mayoría de colchones (espumas viscoelasticas o no, látex sintético, y tejidos sintéticos de las fundas y alcochonados) acumulan una carga eléctrica que impide que el cuerpo pueda estar en equilibrio, creando un cierto nerviosismo o malestar.
Los colchones con muelles por su parte son casi que más nocivos, porque el metal que los compone es conductor, y nos tienden a descargar de energía. El metal es por otra parte un elemento que hay que evitar en la habitación según el feng shui .
Un colchón hecho con un material natural es la pieza clave para un descanso reparador, y es la respuesta a la pregunta ¿Cual es el mejor colchón?. Vigila que tu colchón, o él que vayas a comprar es 100% natural, incluyendo su funda: un colchón de latex natural con funda de poliéster será confortable, pero impedirá un descanso realmente profundo.
Via comodormirbien.org
El material del colchón: escoger bien para dormir bien!
Uno de los secretos olvidados para dormir mejor es asegurarte de que tu colchón y su funda sean 100% naturales: algodón, lana, látex natural. Estos materiales naturales, a parte de sus calidades para el confort, te aseguran la mejor transpirabilidad, pero sobre todo que no se acumula electricidad estática en tu cama. El cuerpo al final y al cabo es electricidad: las partículas más pequeñas que nos componen tienen carga eléctrica, y necesitan un equilibrio para que todo funcione de manera óptima.
Muelles y materiales sintéticos: mejor evitarlos para dormir mejor
Los materiales sintéticos utilizados en la mayoría de colchones (espumas viscoelasticas o no, látex sintético, y tejidos sintéticos de las fundas y alcochonados) acumulan una carga eléctrica que impide que el cuerpo pueda estar en equilibrio, creando un cierto nerviosismo o malestar.
Los colchones con muelles por su parte son casi que más nocivos, porque el metal que los compone es conductor, y nos tienden a descargar de energía. El metal es por otra parte un elemento que hay que evitar en la habitación según el feng shui .
Un colchón hecho con un material natural es la pieza clave para un descanso reparador, y es la respuesta a la pregunta ¿Cual es el mejor colchón?. Vigila que tu colchón, o él que vayas a comprar es 100% natural, incluyendo su funda: un colchón de latex natural con funda de poliéster será confortable, pero impedirá un descanso realmente profundo.
Via comodormirbien.org
Las ventajas de dormir bien
lunes, 17 de noviembre de 2014
A pesar del frenético ritmo de vida al que estamos sometidos, el sueño es una necesidad básica del cuerpo humano que, como tal, se debe regularizar y cuidar. Los beneficios de un buen descanso son infinitos y perceptibles al despertar. Sin embargo, los problemas relacionados con la falta de sueño pueden desembocar en graves consecuencias. Conocer las ventajas e inconvenientes del descanso es fundamental para lograr una buena calidad de vida.
Hace un tiempo, el británico Tony Wright estuvo 11 días sin dormir, concretamente 266 horas, con la intención de batir un récord Guinness. Sin embargo, no lo consiguió por dos motivos. El primero es que en 1964 un finlandés, Toimi Soini, ya había superado a Wright al conseguir mantenerse despierto durante 277 horas. El segundo y más importante, es que tanto Soini como Wright quedaron fuera del libro Guinness, porque esta organización se niega a registrar estas maratones insomnes ya que son peligrosas para la salud.
A pesar del éxito mediático que tuvo esta apuesta contra el sueño, la verdad es que estas competiciones son cuestionables, teniendo en cuenta que más de un 30% de la población occidental, mayoritariamente mujeres, sufren alteraciones en el sueño con consecuencias más o menos graves.
El sueño, necesidad básica
Resistir tanto tiempo sin dormir puede derivar en mareos, depresión, alucinaciones, irritabilidad, náuseas, pérdida de memoria y, en último extremo, la muerte. Sin embargo, aunque no se llegue a estos excesos, la falta o escasez de sueño también tiene otras consecuencias más palpables en el día a día. El sueño no es un lujo, ni una pérdida de tiempo sino una necesidad, aunque muchas veces sea lo primero que sacrificamos por conseguir más horas de fiesta, estudio, trabajo, etc.
Dormir es inevitable. Su importancia es tal que supera incluso a otras necesidades como el hambre o a sensaciones tan intensas como el miedo o el riesgo vital: alguien con mucha hambre acabará durmiendo e incluso cualquier persona sometida al miedo durante largo tiempo terminará sucumbida a los efectos de Morfeo.
Sin embargo, la efectividad del sueño reside en proporcionar las dosis justa, pues tan perjudicial es la falta de sueño como el exceso. Además, esta dosis se debe personalizar en cada durmiente.
Propiedades del buen descanso
Pero, a estas alturas, seguramente se pregunte ¿Por qué es necesario dormir bien? ¿Qué pasa si altero mi regularidad de descanso? Posiblemente crea que jugar con el sueño no tiene por qué tener consecuencias graves. No se preocupe, es la creencia mayoritaria de la población. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
El sueño es fundamental en nuestra salud. Está comprobado que la mortalidad es más alta en personas que duermen pocas horas. Los cambios en el sueño afectan al sistema respiratorio y cardiovascular y permanecer despierto muchas más horas de lo habitual genera trastornos en el reloj interno con consecuencias tanto físicas como psíquicas.
De hecho, una noche de insomnio equivale a un día siguiente con cansancio, somnolencia, mal humor y dificultad para concentrarse, lo que puede desembocar en accidentes de tráfico, en el trabajo o en casa. Además, la multiplicación de noches sin dormir aumenta las posibilidades de padecer hipertensión, ansiedad, depresión o incluso ciertas enfermedades crónicas. Esto se debe a que el sueño, a pesar de que pueda parecer todo lo contrario, es una etapa de gran actividad para nuestro cuerpo, en la que se realizan cambios hormonales, metabólicos, térmicos, mentales y de memoria que, cuando despertamos nos permiten continuar y avanzar en nuestro día a día.
Y si aún así, todo esto no le convence, entonces sea más práctico y concéntrese en las ventajas directas de un buen descanso. Una noche relajada y de sueño profundo se traduce en un despertar fresco hacia un nuevo día alegre y lleno de vitalidad. El descanso ayuda a reparar física y psíquicamente nuestro cuerpo, lo que se traduce en un mayor rendimiento diurno y en una mayor calidad de vida.
El descanso: sensación personal
Sin embargo, tanto las ventajas de un buen descanso como los inconvenientes de la falta de sueño son un marcador variable en cada durmiente. No podemos establecer una pauta general para regular el sueño, pues la necesidad de descanso es independiente en cada persona. La media general dice que las personas adultas deben dormir alrededor de 7 horas y media al día. Sin embargo, habrá gente que le baste con sólo 5 horas y otra que necesite dormir 9 horas. Además, también influye la constitución física, pues dependiendo de cuestiones como la altura, el peso, la edad, la sensibilidad de la piel o la elasticidad ósea, se necesitará un tipo de equipo de descanso. En este sentido, La Tienda HOME le ofrece una amplia gama en colchones, somieres y almohadas que le permitirán crear un equipo de descanso adaptado a sus gustos y necesidades.
Busque su equipo de descanso idóneo y tómese en serio sus necesidades de sueño, pues de ello dependerá su salud, su calidad de vida.
Este texto es propiedad de International Maga Shops S.L y está inscrito en el Registro TerritorA pesar del frenético ritmo de vida al que estamos sometidos, el sueño es una necesidad básica del cuerpo humano que, como tal, se debe regularizar y cuidar. Los beneficios de un buen descanso son infinitos y perceptibles al despertar. Sin embargo, los problemas relacionados con la falta de sueño pueden desembocar en graves consecuencias. Conocer las ventajas e inconvenientes del descanso es fundamental para lograr una buena calidad de vida.
Hace un tiempo, el británico Tony Wright estuvo 11 días sin dormir, concretamente 266 horas, con la intención de batir un récord Guinness. Sin embargo, no lo consiguió por dos motivos. El primero es que en 1964 un finlandés, Toimi Soini, ya había superado a Wright al conseguir mantenerse despierto durante 277 horas. El segundo y más importante, es que tanto Soini como Wright quedaron fuera del libro Guinness, porque esta organización se niega a registrar estas maratones insomnes ya que son peligrosas para la salud.
A pesar del éxito mediático que tuvo esta apuesta contra el sueño, la verdad es que estas competiciones son cuestionables, teniendo en cuenta que más de un 30% de la población occidental, mayoritariamente mujeres, sufren alteraciones en el sueño con consecuencias más o menos graves.
El sueño, necesidad básica
Resistir tanto tiempo sin dormir puede derivar en mareos, depresión, alucinaciones, irritabilidad, náuseas, pérdida de memoria y, en último extremo, la muerte. Sin embargo, aunque no se llegue a estos excesos, la falta o escasez de sueño también tiene otras consecuencias más palpables en el día a día. El sueño no es un lujo, ni una pérdida de tiempo sino una necesidad, aunque muchas veces sea lo primero que sacrificamos por conseguir más horas de fiesta, estudio, trabajo, etc.
Dormir es inevitable. Su importancia es tal que supera incluso a otras necesidades como el hambre o a sensaciones tan intensas como el miedo o el riesgo vital: alguien con mucha hambre acabará durmiendo e incluso cualquier persona sometida al miedo durante largo tiempo terminará sucumbida a los efectos de Morfeo.
Sin embargo, la efectividad del sueño reside en proporcionar las dosis justa, pues tan perjudicial es la falta de sueño como el exceso. Además, esta dosis se debe personalizar en cada durmiente.
Propiedades del buen descanso
Pero, a estas alturas, seguramente se pregunte ¿Por qué es necesario dormir bien? ¿Qué pasa si altero mi regularidad de descanso? Posiblemente crea que jugar con el sueño no tiene por qué tener consecuencias graves. No se preocupe, es la creencia mayoritaria de la población. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
El sueño es fundamental en nuestra salud. Está comprobado que la mortalidad es más alta en personas que duermen pocas horas. Los cambios en el sueño afectan al sistema respiratorio y cardiovascular y permanecer despierto muchas más horas de lo habitual genera trastornos en el reloj interno con consecuencias tanto físicas como psíquicas.
De hecho, una noche de insomnio equivale a un día siguiente con cansancio, somnolencia, mal humor y dificultad para concentrarse, lo que puede desembocar en accidentes de tráfico, en el trabajo o en casa. Además, la multiplicación de noches sin dormir aumenta las posibilidades de padecer hipertensión, ansiedad, depresión o incluso ciertas enfermedades crónicas. Esto se debe a que el sueño, a pesar de que pueda parecer todo lo contrario, es una etapa de gran actividad para nuestro cuerpo, en la que se realizan cambios hormonales, metabólicos, térmicos, mentales y de memoria que, cuando despertamos nos permiten continuar y avanzar en nuestro día a día.
Y si aún así, todo esto no le convence, entonces sea más práctico y concéntrese en las ventajas directas de un buen descanso. Una noche relajada y de sueño profundo se traduce en un despertar fresco hacia un nuevo día alegre y lleno de vitalidad. El descanso ayuda a reparar física y psíquicamente nuestro cuerpo, lo que se traduce en un mayor rendimiento diurno y en una mayor calidad de vida.
El descanso: sensación personal
Sin embargo, tanto las ventajas de un buen descanso como los inconvenientes de la falta de sueño son un marcador variable en cada durmiente. No podemos establecer una pauta general para regular el sueño, pues la necesidad de descanso es independiente en cada persona. La media general dice que las personas adultas deben dormir alrededor de 7 horas y media al día. Sin embargo, habrá gente que le baste con sólo 5 horas y otra que necesite dormir 9 horas. Además, también influye la constitución física, pues dependiendo de cuestiones como la altura, el peso, la edad, la sensibilidad de la piel o la elasticidad ósea, se necesitará un tipo de equipo de descanso. En este sentido, La Tienda HOME le ofrece una amplia gama en colchones, somieres y almohadas que le permitirán crear un equipo de descanso adaptado a sus gustos y necesidades.
Busque su equipo de descanso idóneo y tómese en serio sus necesidades de sueño, pues de ello dependerá su salud, su calidad de vida.
Via
Hace un tiempo, el británico Tony Wright estuvo 11 días sin dormir, concretamente 266 horas, con la intención de batir un récord Guinness. Sin embargo, no lo consiguió por dos motivos. El primero es que en 1964 un finlandés, Toimi Soini, ya había superado a Wright al conseguir mantenerse despierto durante 277 horas. El segundo y más importante, es que tanto Soini como Wright quedaron fuera del libro Guinness, porque esta organización se niega a registrar estas maratones insomnes ya que son peligrosas para la salud.
A pesar del éxito mediático que tuvo esta apuesta contra el sueño, la verdad es que estas competiciones son cuestionables, teniendo en cuenta que más de un 30% de la población occidental, mayoritariamente mujeres, sufren alteraciones en el sueño con consecuencias más o menos graves.
El sueño, necesidad básica
Resistir tanto tiempo sin dormir puede derivar en mareos, depresión, alucinaciones, irritabilidad, náuseas, pérdida de memoria y, en último extremo, la muerte. Sin embargo, aunque no se llegue a estos excesos, la falta o escasez de sueño también tiene otras consecuencias más palpables en el día a día. El sueño no es un lujo, ni una pérdida de tiempo sino una necesidad, aunque muchas veces sea lo primero que sacrificamos por conseguir más horas de fiesta, estudio, trabajo, etc.
Dormir es inevitable. Su importancia es tal que supera incluso a otras necesidades como el hambre o a sensaciones tan intensas como el miedo o el riesgo vital: alguien con mucha hambre acabará durmiendo e incluso cualquier persona sometida al miedo durante largo tiempo terminará sucumbida a los efectos de Morfeo.
Sin embargo, la efectividad del sueño reside en proporcionar las dosis justa, pues tan perjudicial es la falta de sueño como el exceso. Además, esta dosis se debe personalizar en cada durmiente.
Propiedades del buen descanso
Pero, a estas alturas, seguramente se pregunte ¿Por qué es necesario dormir bien? ¿Qué pasa si altero mi regularidad de descanso? Posiblemente crea que jugar con el sueño no tiene por qué tener consecuencias graves. No se preocupe, es la creencia mayoritaria de la población. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
El sueño es fundamental en nuestra salud. Está comprobado que la mortalidad es más alta en personas que duermen pocas horas. Los cambios en el sueño afectan al sistema respiratorio y cardiovascular y permanecer despierto muchas más horas de lo habitual genera trastornos en el reloj interno con consecuencias tanto físicas como psíquicas.
De hecho, una noche de insomnio equivale a un día siguiente con cansancio, somnolencia, mal humor y dificultad para concentrarse, lo que puede desembocar en accidentes de tráfico, en el trabajo o en casa. Además, la multiplicación de noches sin dormir aumenta las posibilidades de padecer hipertensión, ansiedad, depresión o incluso ciertas enfermedades crónicas. Esto se debe a que el sueño, a pesar de que pueda parecer todo lo contrario, es una etapa de gran actividad para nuestro cuerpo, en la que se realizan cambios hormonales, metabólicos, térmicos, mentales y de memoria que, cuando despertamos nos permiten continuar y avanzar en nuestro día a día.
Y si aún así, todo esto no le convence, entonces sea más práctico y concéntrese en las ventajas directas de un buen descanso. Una noche relajada y de sueño profundo se traduce en un despertar fresco hacia un nuevo día alegre y lleno de vitalidad. El descanso ayuda a reparar física y psíquicamente nuestro cuerpo, lo que se traduce en un mayor rendimiento diurno y en una mayor calidad de vida.
El descanso: sensación personal
Sin embargo, tanto las ventajas de un buen descanso como los inconvenientes de la falta de sueño son un marcador variable en cada durmiente. No podemos establecer una pauta general para regular el sueño, pues la necesidad de descanso es independiente en cada persona. La media general dice que las personas adultas deben dormir alrededor de 7 horas y media al día. Sin embargo, habrá gente que le baste con sólo 5 horas y otra que necesite dormir 9 horas. Además, también influye la constitución física, pues dependiendo de cuestiones como la altura, el peso, la edad, la sensibilidad de la piel o la elasticidad ósea, se necesitará un tipo de equipo de descanso. En este sentido, La Tienda HOME le ofrece una amplia gama en colchones, somieres y almohadas que le permitirán crear un equipo de descanso adaptado a sus gustos y necesidades.
Busque su equipo de descanso idóneo y tómese en serio sus necesidades de sueño, pues de ello dependerá su salud, su calidad de vida.
Este texto es propiedad de International Maga Shops S.L y está inscrito en el Registro TerritorA pesar del frenético ritmo de vida al que estamos sometidos, el sueño es una necesidad básica del cuerpo humano que, como tal, se debe regularizar y cuidar. Los beneficios de un buen descanso son infinitos y perceptibles al despertar. Sin embargo, los problemas relacionados con la falta de sueño pueden desembocar en graves consecuencias. Conocer las ventajas e inconvenientes del descanso es fundamental para lograr una buena calidad de vida.
Hace un tiempo, el británico Tony Wright estuvo 11 días sin dormir, concretamente 266 horas, con la intención de batir un récord Guinness. Sin embargo, no lo consiguió por dos motivos. El primero es que en 1964 un finlandés, Toimi Soini, ya había superado a Wright al conseguir mantenerse despierto durante 277 horas. El segundo y más importante, es que tanto Soini como Wright quedaron fuera del libro Guinness, porque esta organización se niega a registrar estas maratones insomnes ya que son peligrosas para la salud.
A pesar del éxito mediático que tuvo esta apuesta contra el sueño, la verdad es que estas competiciones son cuestionables, teniendo en cuenta que más de un 30% de la población occidental, mayoritariamente mujeres, sufren alteraciones en el sueño con consecuencias más o menos graves.
El sueño, necesidad básica
Resistir tanto tiempo sin dormir puede derivar en mareos, depresión, alucinaciones, irritabilidad, náuseas, pérdida de memoria y, en último extremo, la muerte. Sin embargo, aunque no se llegue a estos excesos, la falta o escasez de sueño también tiene otras consecuencias más palpables en el día a día. El sueño no es un lujo, ni una pérdida de tiempo sino una necesidad, aunque muchas veces sea lo primero que sacrificamos por conseguir más horas de fiesta, estudio, trabajo, etc.
Dormir es inevitable. Su importancia es tal que supera incluso a otras necesidades como el hambre o a sensaciones tan intensas como el miedo o el riesgo vital: alguien con mucha hambre acabará durmiendo e incluso cualquier persona sometida al miedo durante largo tiempo terminará sucumbida a los efectos de Morfeo.
Sin embargo, la efectividad del sueño reside en proporcionar las dosis justa, pues tan perjudicial es la falta de sueño como el exceso. Además, esta dosis se debe personalizar en cada durmiente.
Propiedades del buen descanso
Pero, a estas alturas, seguramente se pregunte ¿Por qué es necesario dormir bien? ¿Qué pasa si altero mi regularidad de descanso? Posiblemente crea que jugar con el sueño no tiene por qué tener consecuencias graves. No se preocupe, es la creencia mayoritaria de la población. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
El sueño es fundamental en nuestra salud. Está comprobado que la mortalidad es más alta en personas que duermen pocas horas. Los cambios en el sueño afectan al sistema respiratorio y cardiovascular y permanecer despierto muchas más horas de lo habitual genera trastornos en el reloj interno con consecuencias tanto físicas como psíquicas.
De hecho, una noche de insomnio equivale a un día siguiente con cansancio, somnolencia, mal humor y dificultad para concentrarse, lo que puede desembocar en accidentes de tráfico, en el trabajo o en casa. Además, la multiplicación de noches sin dormir aumenta las posibilidades de padecer hipertensión, ansiedad, depresión o incluso ciertas enfermedades crónicas. Esto se debe a que el sueño, a pesar de que pueda parecer todo lo contrario, es una etapa de gran actividad para nuestro cuerpo, en la que se realizan cambios hormonales, metabólicos, térmicos, mentales y de memoria que, cuando despertamos nos permiten continuar y avanzar en nuestro día a día.
Y si aún así, todo esto no le convence, entonces sea más práctico y concéntrese en las ventajas directas de un buen descanso. Una noche relajada y de sueño profundo se traduce en un despertar fresco hacia un nuevo día alegre y lleno de vitalidad. El descanso ayuda a reparar física y psíquicamente nuestro cuerpo, lo que se traduce en un mayor rendimiento diurno y en una mayor calidad de vida.
El descanso: sensación personal
Sin embargo, tanto las ventajas de un buen descanso como los inconvenientes de la falta de sueño son un marcador variable en cada durmiente. No podemos establecer una pauta general para regular el sueño, pues la necesidad de descanso es independiente en cada persona. La media general dice que las personas adultas deben dormir alrededor de 7 horas y media al día. Sin embargo, habrá gente que le baste con sólo 5 horas y otra que necesite dormir 9 horas. Además, también influye la constitución física, pues dependiendo de cuestiones como la altura, el peso, la edad, la sensibilidad de la piel o la elasticidad ósea, se necesitará un tipo de equipo de descanso. En este sentido, La Tienda HOME le ofrece una amplia gama en colchones, somieres y almohadas que le permitirán crear un equipo de descanso adaptado a sus gustos y necesidades.
Busque su equipo de descanso idóneo y tómese en serio sus necesidades de sueño, pues de ello dependerá su salud, su calidad de vida.
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¿Por qué dormimos mejor con los pies destapados?
domingo, 16 de noviembre de 2014
Quizás ya lo has probado y lo has podido comprobar. Pero tal vez no conozcas la razón por la que, cuando mantenemos uno o ambos pies fuera del las sábanas de la cama, se duerme mejor. Lo cierto es que son muchos los que consiguen caer en brazos de Morfeo más rápido cada noche cuando hacen este truco. ¿Es tu caso?
Pero ¿Cuál es la razón? ¿Hay una base científica que lo explique? La comunidad científica ha realizado varias investigaciones sobre qué ocurre en nuestro cuerpo cada noche cuando nos disponemos a dormir. Al parecer, existe una relación directa entre el sueño y la temperatura corporal del cuerpo, como bien afirma por ejemplo Natalie Dautovitch, portavoz de la National Sleep Foundation y profesora de psicología de la Universidad de Alabama. Lo que ayuda a comprender, a su vez, porque en invierno solemos dormir mejor. No obstante, es cierto que todavía no existen investigaciones completamente serias sobre el hecho de que mantener las extremidades sin tapar durante la noche puede ayudarnos a dormir mejor.
Lo que si conocen a la perfección los especialistas en sueño es que, el proceso de dormirse implica que nuestra temperatura corporal descienda unos grados, llegando a alcanzar la más baja durante las fases de sueño profundo (hasta dos grados menos). Entendiendo este proceso, resulta lógico entender que, para dormir mejor, es importante disponer de un ambiente propicio para que nuestro cuerpo pueda realizar el proceso de bajar la temperatura adecuadamente. Es por ello que los expertos recomiendan que, para conciliar el sueño y evitar los despertares durante la noche, se mantenga un dormitorio fresco (entre los 15 y 22 grados aproximadamente). Pero, ¿Qué papel juegan nuestras extremidades en el proceso?
Según la especialista Natalie Dautovitch nuestras extremidades actúan como una especie de “radiador natural” ideales para regular la temperatura de nuestro cuerpo y conciliar el sueño correctamente cuando hace demasiada calor en el dormitorio. La principal explicación de este fenómeno es que la piel de nuestras extremidades, los pies y las manos, son algo distintas a las del resto de nuestro cuerpo. Pues, al no estar cubiertas de pelo y como se componen de unas estructuras vasculares específicas son capaces de expulsar el exceso de calor acumulado en el cuerpo de forma mucho más eficaz. Es por ello que la doctora Dautovitch clasifica las extremidades inferiores como radiadores naturales.
De esta forma, cuando sacamos un pie o los dos pies fuera de las sábanas o de la ropa de cama que nos cubre, especialmente en épocas de más calor, ayudamos a nuestro cuerpo a alcanzar la temperatura adecuada para conciliar el sueño más rápidamente y mantenernos dormidos durante toda la noche.
De forma contraria, puede suceder que en las épocas del año más frías nuestros pies se mantengan más frescos de lo normal. Lógicamente esto resulta muy incómodo y puede dificultar el hecho de conciliar el sueño. En este caso se recomienda reforzar la zona de los pies con una protección extra, como por ejemplo unos calcetines.
Via dormitia.com
Pero ¿Cuál es la razón? ¿Hay una base científica que lo explique? La comunidad científica ha realizado varias investigaciones sobre qué ocurre en nuestro cuerpo cada noche cuando nos disponemos a dormir. Al parecer, existe una relación directa entre el sueño y la temperatura corporal del cuerpo, como bien afirma por ejemplo Natalie Dautovitch, portavoz de la National Sleep Foundation y profesora de psicología de la Universidad de Alabama. Lo que ayuda a comprender, a su vez, porque en invierno solemos dormir mejor. No obstante, es cierto que todavía no existen investigaciones completamente serias sobre el hecho de que mantener las extremidades sin tapar durante la noche puede ayudarnos a dormir mejor.
Lo que si conocen a la perfección los especialistas en sueño es que, el proceso de dormirse implica que nuestra temperatura corporal descienda unos grados, llegando a alcanzar la más baja durante las fases de sueño profundo (hasta dos grados menos). Entendiendo este proceso, resulta lógico entender que, para dormir mejor, es importante disponer de un ambiente propicio para que nuestro cuerpo pueda realizar el proceso de bajar la temperatura adecuadamente. Es por ello que los expertos recomiendan que, para conciliar el sueño y evitar los despertares durante la noche, se mantenga un dormitorio fresco (entre los 15 y 22 grados aproximadamente). Pero, ¿Qué papel juegan nuestras extremidades en el proceso?
Según la especialista Natalie Dautovitch nuestras extremidades actúan como una especie de “radiador natural” ideales para regular la temperatura de nuestro cuerpo y conciliar el sueño correctamente cuando hace demasiada calor en el dormitorio. La principal explicación de este fenómeno es que la piel de nuestras extremidades, los pies y las manos, son algo distintas a las del resto de nuestro cuerpo. Pues, al no estar cubiertas de pelo y como se componen de unas estructuras vasculares específicas son capaces de expulsar el exceso de calor acumulado en el cuerpo de forma mucho más eficaz. Es por ello que la doctora Dautovitch clasifica las extremidades inferiores como radiadores naturales.
De esta forma, cuando sacamos un pie o los dos pies fuera de las sábanas o de la ropa de cama que nos cubre, especialmente en épocas de más calor, ayudamos a nuestro cuerpo a alcanzar la temperatura adecuada para conciliar el sueño más rápidamente y mantenernos dormidos durante toda la noche.
De forma contraria, puede suceder que en las épocas del año más frías nuestros pies se mantengan más frescos de lo normal. Lógicamente esto resulta muy incómodo y puede dificultar el hecho de conciliar el sueño. En este caso se recomienda reforzar la zona de los pies con una protección extra, como por ejemplo unos calcetines.
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¿Cómo duermen las mujeres?
jueves, 13 de noviembre de 2014
Un estudio presentado recientemente por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria va en la línea de investigaciones anteriores y afirma que las mujeres españolas duermen una media de siete horas diarias. Hasta un 39% de las encuestadas presenta algún tipo de dolor o malestar general, el 19,7% sufre ansiedad, y entre un 10 y 11% padece problemas demovilidad a la hora de hacer actividades diarias. Por lo que respecta a las dificultades para dormir hasta un 30% reconoce tener problemas para descansar y el 54%de estas asegura utilizar algún tipo de medicación para combatirlos, como lorazepam(21,1%), bromazepam(8,4%) y alplazolam (5,8%).
El doctor Eduard Estivill, experto en medicina del sueño afirma que la causa de estos problemas de sueño en las mujeres es que “no desconectan y, por eso, no logran dormirse. Son el grupo de pacientes que más crece en nuestra unidad del sueño”. Este experto neurofisiólogo se refiere con estas palabras a un amplio grupo de mujeres, de entre 30 y 45 años, que cada vez tienen más problemas a la hora de conciliar el sueño. Son aquellas que se levantan a las siete de la mañana para poner en marcha su mundo, llegar al colegio, a un trabajo exigente, controlar que en casa no falte nada o el traje de la tintorería, la cena, la compra, los emails antes de irse a la cama… Estas mujeres “están agotadas y tomando hipnóticos”, afirma Estivill.
Los hábitos influyen en el descanso
Los datos presentados por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria han sido corroborados por distintos estudios a nivel mundial. En Estados Unidos, las encuestas de la National Sleep Foundation calculan que ellas duermen seis horas y cuarenta y un minutos de media entre los 30 y los 60 años. Sufren más somnolencia durante el día y les cuesta más mantenerse dormidas.
En España el 10,1% de la población tiene de forma habitual dificultad para conciliar el sueño. Este problema afecta al 14,6% de las mujeres. Además, una de cada cuatro se despierta varias veces mientras duerme y el 18,1% se despierta demasiado pronto.
La menopausia es uno de los factores que puede influir en el mal sueño de las mujeres. Los sofocos, habituales en los primeros años tras el inicio de la menopausia, se anuncian de noche con una subida de la temperatura y hay tendencia a despertarse. Ese calor dura un promedio de tres minutos, lo que lleva a un sueño de mala calidad. Aunque duerman las horas adecuadas, los sofocos perjudican ese sueño y causan fatiga al día siguiente.
Además hay problemas de hábitos. “Muchos no saben dormir”, concluye Alex Ferrer, experto de la unidad del sueño del hospital Vall d’Hebron. “Duermen menos de las horas necesarias y el fin de semana mucho más, eso indica algo. Se privan de una función esencial”, afirma el doctor. En su unidad, lo primero que hacen cuando les llegan estos pacientes, explica Ferrer, es “suprimir la medicación”. Hay que tener en cuenta que, “a menudo, han pasado antes por el médico de cabecera y el psicólogo”, concluye el experto.
El descanso es vital en el día a día
“Intentamos, con métodos cognitivoconductuales que tengan un buen control de estímulos, que si se van a la cama y a los 15 minutos no ha llegado el sueño, se levanten y vuelvan a intentarlo más tarde. Se consigue poco a poco. Es un proceso lento, pero mejora la calidad del sueño. Es más importante lograr cuatro horas de sueño continuo y compactado que muchas y salpicadas a lo largo de toda la noche”, dice el doctor Ferrer.
El sueño tiene una función de restauración de la energía gastada, también de restauración metabólica y sináptica o celular. Los sistemas utilizados en el periodo de vigilia se reparan cuando se descansa. El cerebro no se desconecta y durante los ensueños se estimulan conexiones que han podido deteriorarse durante el día.
Lo que necesita dormir una persona es variable. La convención en adultos sanos es dormir entre siete y ocho horas, sin embargo la determinación de la falta o no de sueño no está determinada por el tiempo, si no por si se consigue el descanso deseado. Hay personas que duermen cuatro horas y se sienten bien y con energía al día siguiente. Otras duermen ocho y se levantan muy cansadas porque su sueño es de baja calidad. Todo depende de cómo descansamos no de cuánto dormimos.
Via pikolin.com
El doctor Eduard Estivill, experto en medicina del sueño afirma que la causa de estos problemas de sueño en las mujeres es que “no desconectan y, por eso, no logran dormirse. Son el grupo de pacientes que más crece en nuestra unidad del sueño”. Este experto neurofisiólogo se refiere con estas palabras a un amplio grupo de mujeres, de entre 30 y 45 años, que cada vez tienen más problemas a la hora de conciliar el sueño. Son aquellas que se levantan a las siete de la mañana para poner en marcha su mundo, llegar al colegio, a un trabajo exigente, controlar que en casa no falte nada o el traje de la tintorería, la cena, la compra, los emails antes de irse a la cama… Estas mujeres “están agotadas y tomando hipnóticos”, afirma Estivill.
Los hábitos influyen en el descanso
Los datos presentados por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria han sido corroborados por distintos estudios a nivel mundial. En Estados Unidos, las encuestas de la National Sleep Foundation calculan que ellas duermen seis horas y cuarenta y un minutos de media entre los 30 y los 60 años. Sufren más somnolencia durante el día y les cuesta más mantenerse dormidas.
En España el 10,1% de la población tiene de forma habitual dificultad para conciliar el sueño. Este problema afecta al 14,6% de las mujeres. Además, una de cada cuatro se despierta varias veces mientras duerme y el 18,1% se despierta demasiado pronto.
La menopausia es uno de los factores que puede influir en el mal sueño de las mujeres. Los sofocos, habituales en los primeros años tras el inicio de la menopausia, se anuncian de noche con una subida de la temperatura y hay tendencia a despertarse. Ese calor dura un promedio de tres minutos, lo que lleva a un sueño de mala calidad. Aunque duerman las horas adecuadas, los sofocos perjudican ese sueño y causan fatiga al día siguiente.
Además hay problemas de hábitos. “Muchos no saben dormir”, concluye Alex Ferrer, experto de la unidad del sueño del hospital Vall d’Hebron. “Duermen menos de las horas necesarias y el fin de semana mucho más, eso indica algo. Se privan de una función esencial”, afirma el doctor. En su unidad, lo primero que hacen cuando les llegan estos pacientes, explica Ferrer, es “suprimir la medicación”. Hay que tener en cuenta que, “a menudo, han pasado antes por el médico de cabecera y el psicólogo”, concluye el experto.
El descanso es vital en el día a día
“Intentamos, con métodos cognitivoconductuales que tengan un buen control de estímulos, que si se van a la cama y a los 15 minutos no ha llegado el sueño, se levanten y vuelvan a intentarlo más tarde. Se consigue poco a poco. Es un proceso lento, pero mejora la calidad del sueño. Es más importante lograr cuatro horas de sueño continuo y compactado que muchas y salpicadas a lo largo de toda la noche”, dice el doctor Ferrer.
El sueño tiene una función de restauración de la energía gastada, también de restauración metabólica y sináptica o celular. Los sistemas utilizados en el periodo de vigilia se reparan cuando se descansa. El cerebro no se desconecta y durante los ensueños se estimulan conexiones que han podido deteriorarse durante el día.
Lo que necesita dormir una persona es variable. La convención en adultos sanos es dormir entre siete y ocho horas, sin embargo la determinación de la falta o no de sueño no está determinada por el tiempo, si no por si se consigue el descanso deseado. Hay personas que duermen cuatro horas y se sienten bien y con energía al día siguiente. Otras duermen ocho y se levantan muy cansadas porque su sueño es de baja calidad. Todo depende de cómo descansamos no de cuánto dormimos.
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